
Una tradicional fábrica familiar de la ciudad de Esperanza fue la elegida para confeccionar el asiento principal y las dos sillas complementarias que utilizará el sumo pontífice en el Cottolengo Don Orione de Claypole. Su dueño, Gustavo Mehring, detalló en Radio 2 cómo fue el proceso. Además, destacó la enorme emoción de los más de diez trabajadores de la planta que intervinieron en la donación
