
Eduardo Piris fue asesinado de un disparo durante un asalto en enero de 2016, en barrio Bella Vista Oeste. Uno de los acusados estuvo prófugo hasta 2023. El principal testigo del crimen es un joven hipoacúsico, cuya declaración –o bien lo que volcaron los intérpretes a las actas– fue cuestionada por la defensa
