
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos extendió hasta el viernes las alertas por inundaciones costeras en el sur de California, informó Los Angeles Times. Las mareas de esta semana batieron récords históricos en al menos cuatro estaciones de medición del litoral.
En el puerto de Los Ángeles, el nivel llegó al punto más alto desde que comenzaron los registros en 1923.
Registros históricos de marea en varios puntos del litoral
La estación de San Pedro marcó el martes 8,19 pies (2,50 m). En San Diego, el marcador llegó a 8,52 pies (2,60 m), superando el récord anterior de 8,26 pies establecido apenas este julio pasado. Santa Bárbara alcanzó los 8,04 pies (2,45 m), también un máximo histórico, mientras que en La Jolla el nivel llegó a 7,98 pies (2,43 m), por encima del pico anterior de 7,83 pies registrado en noviembre de 2015.
“Definitivamente estuvieron en el extremo más alto”, afirmó Devin Black, meteorólogo de la oficina de Oxnard del Servicio Meteorológico Nacional (NWS), en declaraciones al Los Angeles Times. El miércoles las mareas cedieron ligeramente y se espera que disminuyan de forma gradual hacia el fin de semana, aunque el jueves por la mañana volvieron a aproximarse a los 8 pies en Long Beach.
Orange y San Diego, de advertencia mayor a aviso costero
Los avisos de inundación, que originalmente debían expirar el jueves al mediodía, se extendieron hasta las 14h del viernes para todos los condados costeros del sur de California. Orange y San Diego, que estaban bajo una advertencia de mayor severidad, pasaron a un nivel inferior de aviso costero a partir del jueves por la tarde.
Las zonas más afectadas incluyeron la península de Balboa en Newport Beach, donde el agua anegó calles y accesos a edificios, y Sunset Beach, donde la Autopista del Pacífico (PCH) permaneció cerrada. Caltrans previó un cierre parcial adicional de esa vía el jueves. Long Beach fue, según Black, la localidad de mayor riesgo durante la jornada.
El fenómeno de El Niño y el calentamiento oceánico explican la magnitud del evento
Detrás de los registros está una combinación de factores. Una onda Kelvin asociada al fortalecimiento del fenómeno de El Niño trajo aguas más cálidas desde el Pacífico ecuatorial hacia las costas de las Américas. A ese factor se sumó una ola de calor marino independiente que mantiene las temperaturas del océano en niveles fuera de lo habitual. Los científicos calculan que esa ola elevó el nivel del mar entre 38 y 55 cm (entre 1,25 y 1,8 pies) por encima de lo que correspondería solo por el movimiento de la luna, la Tierra y el sol.
El ángulo y la magnitud del oleaje también influyeron en la distribución del riesgo. “El ángulo y la magnitud de las olas es un factor enorme”, señaló Black, lo que explica por qué los condados de San Diego y Orange quedaron más expuestos al oleaje del suroeste y registraron mayor impacto.
Un río atmosférico sobre el sur de California y Arizona
La amenaza hídrica no se limita al fenómeno de mareas. Un río atmosférico —columna de humedad que viaja miles de kilómetros desde el Pacífico— se desplazará sobre el sur de California antes de internarse por el norte de México hacia el suroeste de Estados Unidos durante el fin de semana, según informó Bloomberg, agencia de noticias, citando al Centro de Predicción Meteorológica (WPC).
Arizona, incluida Phoenix, podría verse más afectada, con un 15% de probabilidad de precipitaciones excesivas entre el sábado y el domingo. Para el sur de California, la probabilidad baja al 5%, aunque el condado de Los Ángeles podría recibir entre 1,27 y 3,81 cm (entre 0,5 y 1,5 pulgadas) de lluvia durante el fin de semana. “El mayor impacto se espera el domingo”, advirtió Jennifer Tate, meteoróloga del WPC.
Mareas más altas previstas para Acción de Gracias, Navidad y el Día de Martin Luther King Jr.
Lo ocurrido esta semana podría ser apenas un anticipo. Los especialistas advierten que las mareas más altas del año se producirán en torno a los feriados de Acción de Gracias, Navidad y el Día de Martin Luther King Jr., y que si una tormenta fuerte coincide con esos picos, las inundaciones podrían superar en severidad todo lo visto hasta ahora.
Un escenario similar ocurrió en enero de 1983, durante uno de los El Niños más intensos registrados, cuando una tormenta de gran magnitud llegó en el peor momento posible y causó destrozos en muelles y comunidades costeras a lo largo de California.
Mark Merrifield, director del Centro para Impactos del Cambio Climático y Adaptación de la Universidad de California en San Diego, anticipó el problema meses atrás en una asamblea pública. “Es probable que se produzcan los niveles del mar más altos jamás registrados en la costa de California asociados a este evento”, declaró entonces, según el diario. Las inundaciones a lo largo del litoral del sur del estado, agregó, serían “un problema importante durante la temporada de invierno”.
