El sur de California atravesó el sábado el punto máximo de un episodio de vientos de Santa Ana, con ráfagas de hasta 80 km/h y una humedad muy baja que mantuvieron elevado el riesgo de incendios.
Aunque el viento comenzó a perder intensidad tras el sábado, el calor y la sequedad prolongarán las condiciones favorables para que el fuego se propague durante los próximos días.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) había previsto ráfagas de entre 48 y 80 km/h (30 a 50 mph) en áreas expuestas del sur de California.
La combinación de viento fuerte, temperaturas por encima de los valores habituales y escasa humedad puede acelerar la propagación de un incendio y dificultar su contención.
Según informó Los Angeles Times, el aviso de bandera roja estuvo vigente entre las 2:00 y las 18:00 del sábado en las montañas occidentales de San Gabriel, Santa Susana y Santa Mónica, así como en el valle de Santa Clarita.
Esta alerta se emite cuando las condiciones meteorológicas incrementan el peligro de incendios de vegetación.
Las zonas de Los Ángeles y Ventura concentraron las condiciones más adversas
Rich Thompson, meteorólogo de la oficina del NWS en Oxnard, señaló al diario que el escenario combinó condiciones de incendio entre elevadas y críticas. El condado de Ventura se mantuvo, además, bajo una advertencia por viento hasta las 14:00 del sábado.
Los vientos de Santa Ana desplazan aire seco desde el interior hacia la costa. Ese flujo mar adentro redujo la humedad y seguirá influyendo en el riesgo de incendios tras la disminución de las ráfagas desde la noche del sábado y al inicio de la próxima semana.
Las autoridades recomiendan evitar toda actividad que pueda generar chispas o llamas en las áreas afectadas. Una fuente de ignición, sumada a la vegetación seca y al viento, puede originar focos que avancen con rapidez.
El calor persistirá hasta mediados de la próxima semana
Las temperaturas máximas alcanzaron entre 29 y 32 ℃ (mediados de los 80 a cerca de 90 ℉) durante el sábado y se mantendrán elevadas este domingo. Luego descenderán de forma leve, aunque rondarán los 27 ℃ (80 ℉) hasta mediados de la próxima semana por la permanencia de aire seco y vientos débiles.
Ese descenso no eliminará el riesgo: la baja humedad y el flujo mar adentro conservarán un entorno propicio para la propagación de incendios en sectores de Los Ángeles y Ventura.
La evolución dependerá de la intensidad local del viento y de la recuperación de la humedad nocturna.
En paralelo, la costa del sur de California seguirá bajo condiciones peligrosas por corrientes de resaca y oleaje elevado hasta la mañana del martes.
Thompson advirtió que también podrían registrarse inundaciones costeras a comienzos de la próxima semana.
Un cambio de patrón podría traer lluvias el próximo fin de semana
El pronóstico apunta a un patrón más fresco e inestable hacia el próximo fin de semana y los días posteriores, con posibilidad de precipitaciones. Sin embargo, el NWS aún no precisó la intensidad ni la distribución de esas eventuales lluvias.
Hasta que ese cambio se confirme, el calor, la sequedad y los vientos de Santa Ana mantendrán bajo vigilancia el riesgo de incendios en el sur de California.
La humedad mínima y la recuperación nocturna serán factores decisivos
El peligro no dependió únicamente de las ráfagas máximas. La previsión para los corredores montañosos y los valles expuestos contemplaba una humedad relativa mínima de entre 8 % y 20 %, además de una recuperación limitada de la humedad durante la noche.
Esa combinación mantiene más secos los combustibles finos, como pastos, hojas y ramas pequeñas, que suelen prender con mayor facilidad.
El mayor riesgo se concentrará donde coincidan la vegetación más seca y los vientos más intensos, según la advertencia meteorológica citada por Weatherboy.
En esos sectores, cualquier foco nuevo podía crecer con rapidez y exhibir un comportamiento extremo del fuego, especialmente entre la noche del viernes y la tarde del sábado.
