
A mediados de diciembre de 2025, dos denuncias por sustracciones de objetos dentro de vehículos estacionados en Mar del Plata encendieron las alertas sobre una modalidad que preocupa en el inicio de las vacaciones: el uso de inhibidores de señal para impedir el cierre centralizado de las puertas y facilitar el hurto sin daños visibles. Con el avance de la investigación, la Justicia ordenó allanamientos y secuestró elementos que podrían vincularse con esos hechos. Al cierre de esta edición, no hay detenidos y los sospechosos, dos hermanos de 29 y 24 años, permanecen en libertad.
El primer episodio fue denunciado el 16 de diciembre de 2025. Un hombre de 32 años informó que esa mañana había dejado estacionada su Volkswagen Amarok blanca en avenida Luro y Francia. Al regresar, constató que desconocidos habían abierto el vehículo sin romper el vidrio y sustraído del interior dos mochilas con documentación personal, llaves de su propiedad y una computadora. La ausencia de daños en el rodado fortaleció la hipótesis de una apertura mediante dispositivos que interfieren la señal del comando a distancia.
Cuatro días después, el 20 de diciembre, un hombre de 49 años denunció ante la policía bonaerense que había dejado su Amarok negra sobre la calle Salta, entre Colón y Bolívar. Una hora más tarde, al regresar y subirse al vehículo, advirtió la sustracción de varios trajes de neoprene, tarjetas de crédito, un taladro a batería y prendas de vestir. En ambos casos, los objetos robados estaban dentro de los rodados y los autores no forzaron cerraduras ni rompieron cristales.
A partir de las denuncias, personal del Gabinete Técnico Operativo de la Comisaría 4ª realizó un relevamiento de cámaras privadas que permitió identificar el vehículo presuntamente utilizado para cometer los robos. El rodado fue ubicado en Saavedra al 5800 y, con esos elementos, se tramitó una orden de allanamiento y requisa sobre un Suzuki Fun negro.
Durante el procedimiento se incautaron bienes de diversa índole que podrían corresponder al botín o al equipamiento utilizado en los hechos: una pantalla Viewsonic con funda negra, un mouse inalámbrico marca Verbatim, una mochila negra Nike Utility 2.0, un handy inhibidor de frecuencia marca Baofeng con su base cargadora, un matafuego con la inscripción NZR 854, un bolso azul con detalles grises, 21 trajes de neoprene de surf de distintas marcas y el vehículo Suzuki Fun negro.
Concluido el operativo, se comunicaron los resultados a la autoridad judicial interviniente. El fiscal Fernando Berlingeri dispuso el secuestro legal de los elementos y ordenó la notificación de la causa a los moradores del domicilio. De acuerdo con esa resolución, no se adoptaron medidas restrictivas de la libertad y los acusados quedaron a disposición de la investigación. La causa fue caratulada como hurto agravado con ganzúa, llave falsa u otro instrumento.
La pesquisa se apoya en los registros de cámaras privadas, el hallazgo del auto señalado en los videos y el secuestro de bienes en el domicilio vinculado al rodado. Esa secuencia permitió reconstruir un posible circuito delictivo en el que, sin dañar los vehículos, se accede al interior y se retiran pertenencias de valor con rapidez, algo consistente con el uso de inhibidores de señales para neutralizar el bloqueo a distancia. Esa modalidad cobra relevancia en fechas de alta circulación turística, cuando muchos automovilistas estacionan en zonas céntricas o balnearias y dejan bolsos, equipos o documentación en los vehículos.
La causa sigue en manos de la UFI a cargo del fiscal Berlingeri, junto con el Juzgado de Garantías Nº 6. La preocupación de los investigadores y de los vecinos radica en que esta modalidad sin violencia, pero de alto impacto sobre la seguridad cotidiana y patrimonial y suele intensificarse en períodos de gran afluencia turística. En este contexto, el expediente busca establecer responsabilidades, vinculaciones entre los objetos secuestrados y los hechos denunciados, y la eventual participación de otros colaboradores.
