Alerta por humedad y riesgo fúngico en trigo tras semanas de precipitaciones

Alerta por humedad y riesgo fúngico en trigo tras semanas de precipitaciones
Alerta por humedad y riesgo fúngico en trigo tras semanas de precipitaciones
Un patrón meteorológico atípico marcará la segunda semana de octubre en el centro del país. Con vientos del este y lluvias dispersas que se suman a las recientes precipitaciones, el sector agrícola del sur de Santa Fe analiza un escenario que trae alivio hídrico pero exige vigilancia sanitaria. La combinación de hojas húmedas durante tiempo prolongado, escasa ventilación y temperaturas templadas genera un ambiente propicio para el desarrollo de enfermedades fúngicas, fundamentalmente en el cultivo de trigo.

La segunda semana de octubre llega con un comportamiento meteorológico más cercano al otoño que a la primavera. Un panorama dominado por temperaturas frescas, nubosidad persistente, humedad en aumento y precipitaciones itinerantes afectará a buena parte de la región central argentina.

La circulación constante de vientos del este y sudeste favorece el continuo ingreso de humedad, mientras que el avance de perturbaciones y sistemas frontales mantendrá períodos de inestabilidad con lluvias y tormentas aisladas, cuya distribución será dispar según la localidad.

Panorama en el sur de Santa Fe y la zona núcleo

En el sur de Santa Fe, así como en el norte de Buenos Aires y el sudeste de Córdoba, el termómetro se mantendrá en valores sensiblemente bajos para la época, registrando mañanas frías a frescas y tardes apenas templadas.

Precipitaciones: En el sur santafesino y zonas aledañas, las lluvias se prevén mayormente dispersas y heterogéneas.

Otras regiones: Hacia el oeste de Córdoba, San Luis y La Pampa se esperan los mayores acumulados de agua.

Claves para la agricultura: entre la recarga hídrica y el riesgo fúngico
Para los productores del sur de Santa Fe y la región pampeana, este contexto de baja evaporación y temperaturas moderadas presenta un balance con claros matices:

Aspectos favorables

Conservación de humedad: La menor demanda atmosférica ayuda a preservar las reservas de agua en el suelo.

Alivio para el trigo: Favorece a los trigos que transitan etapas críticas de alta demanda hídrica.

Acompañamiento al maíz: Resulta positivo para los lotes de maíz temprano en fase de implantación y desarrollo inicial, además de recargar perfiles en áreas con déficit.

Sin estrés térmico: La ausencia de picos de calor evita exigencias extremas en las plantas.

Complicaciones a monitorear

Alerta sanitaria por hongos: La combinación de hojas húmedas por tiempo prolongado, escasa ventilación y temperaturas templadas genera un ambiente propicio para el desarrollo de enfermedades fúngicas, fundamentalmente en el cultivo de trigo.

Desarrollo más lento: La nubosidad constante y la baja radiación solar pueden ralentizar las tasas de crecimiento.

Emergencia del maíz: Suelos fríos y con exceso de humedad corren el riesgo de demorar la emergencia y el ímpetu inicial de las plántulas de maíz temprano.

Impacto en la ganadería y la lechería
En la actividad pecuaria, las jornadas frescas traen un alivio térmico bienvenido, especialmente para los rodeos lecheros y los sistemas de producción intensiva (feedlots), al eliminar el estrés por calor. Asimismo, la presencia de humedad estimula la oferta forrajera en pasturas y verdeos.

Sin embargo, el reverso de la moneda está en el manejo operativo: la acumulación de barro en los potreros, el deterioro de los sectores de alimentación y las complicaciones sanitarias asociadas a la humedad constante imponen desafíos adicionales para el trabajo diario en los campos de la región.