
Las bodegas y supermercados de Nueva York podrían comenzar a vender vino y licor si prospera una iniciativa legislativa que busca modificar las leyes estatales de comercialización de alcohol, vigentes desde el fin de la Prohibición.
La propuesta, respaldada por una coalición de pequeños comerciantes, cadenas de supermercados y productores vinícolas, enfrenta la oposición de unas 4.000 licorerías independientes que hoy tienen la exclusividad en la venta minorista de estas bebidas.
En la actualidad, los almacenes y tiendas de abarrotes del estado solo pueden vender cerveza. El proyecto de ley, identificado como Senate Bill S9032 y su versión complementaria en la Asamblea (A9284), permitiría a estos establecimientos solicitar licencias para comercializar vinos y licores destilados, difundió NBC New York.
La definición de “tienda de comestibles” que contempla el texto incluye de forma explícita a las bodegas tradicionales de la ciudad, lo que ampliaría el alcance del cambio de forma significativa.
La asambleísta que impulsa el proyecto busca más opciones económicas para pequeños comercios
La asambleísta estatal Amanda Septimo presentó la propuesta junto a dueños de bodegas, operadores de supermercados y grupos del sector comercial. Según Septimo, las leyes actuales de licor son obsoletas y datan de una época ya superada.
“Sabemos que todos están sintiendo la presión en este momento. Queremos que los negocios tengan más opciones con lo que venden y, además, el estado realmente necesita ingresos fiscales”, declaró la legisladora en conferencias recogidas por CBS News.
Septimo añadió que nadie busca eliminar las licorerías del mercado. “Queremos que todos disfruten de oportunidades económicas”, señaló en declaraciones a NBC New York, y precisó que los propietarios de bodegas enfrentan los mismos aumentos de costos que el resto de los comerciantes: alquileres, electricidad y gastos operativos en ascenso.
La asambleísta también indicó que está abierta a una versión más acotada del proyecto que, en una primera etapa, solo incluya la venta de vino.
La coalición que respalda el cambio reúne desde bodegas hasta grandes cadenas y productores de vino
La Coalición para Ampliar la Elección del Consumidor (Coalition to Expand Consumer Choice), que históricamente estuvo liderada por grandes cadenas como Wegmans, Target, Walmart y Amazon/Whole Foods, sumó ahora a asociaciones de bodegas, tiendas de conveniencia y viñedos del estado.
Representantes de la Asociación Nacional de Supermercados (National Supermarket Association) se reunieron frente a una bodega en el barrio de Longwood, en el Bronx, para respaldar públicamente la iniciativa.
“Esto es más que agregar otro producto a nuestros estantes. Las nuevas oportunidades de venta pueden ayudar a los operadores independientes a reinvertir en sus tiendas, respaldar a sus empleados y seguir siendo competitivos en vecindarios donde cada dólar cuenta”, afirmó Nelson Eusebio, de la Asociación Nacional de Supermercados, según recogió ABC 7 News.
Francisco Marte, presidente de la Asociación de Bodegas, argumentó que Nueva York es un estado productor de vino y que la medida representaría una forma de apoyar esa industria local.
Mientras que Radhamés Rodríguez, presidente de United Bodegas of America, describió las dificultades económicas que atraviesa el sector: “Hemos estado luchando. Es difícil trabajar. Antes no vendíamos comida caliente, pero hoy las bodegas tuvieron que implementarlo simplemente para sobrevivir”, dijo a NBC New York.
Las 4.000 licorerías independientes ven la propuesta como una amenaza existencial
El proyecto enfrenta una resistencia férrea por parte de las aproximadamente 4.000 licorerías independientes del estado, que poseen derechos exclusivos de venta minorista de vinos y licores fuera de los locales de consumo. Estos comerciantes consideran que la ampliación de licencias representa una amenaza directa a su modelo de negocio.
“Va a ser malo para nuestro negocio. Si ellos venden vino, alcohol y licor, la gente va a comprar la comida ahí y también el alcohol”, advirtió Rajveer Singh, trabajador de una licorería, en declaraciones a CBS News.
En el pasado, los intentos de modificar las leyes de alcohol en Nueva York generaron una resistencia similar por parte de grupos comunitarios y de los propios lobistas de las licorerías.
En el Bronx, vecinos expresaron opiniones divididas. Martha Hunter manifestó su desacuerdo junto a su bodega local en Southern Boulevard: “No es una buena idea. Hay demasiada gente caminando con enfermedades mentales; no necesitan tener licor a su alcance”, señaló a NBC New York.
La propuesta también abarca las bebidas premezcladas listas para beber
El proyecto legislativo incluye un capítulo sobre las bebidas listas para beber (RTD, por sus siglas en inglés), que comprenden cócteles premezclados enlatados y seltzers a base de licor que actualmente solo se comercializan en licorerías.
La inclusión de esta categoría amplía el alcance de la iniciativa más allá del vino y los destilados tradicionales.
Fernando Mateo, otro dirigente de United Bodegas of America, indicó a CBS News que los bodegueros estarían conformes incluso con una versión limitada al vino: “No tenemos que llevarlo al nivel de vender licor fuerte, pero el vino es algo que se hace en muchos estados y es fácil de adoptar aquí en Nueva York”.
El debate sobre las leyes de alcohol resurge sin lograr una reforma
La iniciativa se inscribe en un debate recurrente en la legislatura estatal de Nueva York. Durante años, los supermercados presionaron por la ampliación de licencias, y más recientemente las bodegas se sumaron a ese reclamo.
Sin embargo, las sucesivas propuestas no lograron concretar una reforma integral de las leyes estatales de alcohol.
La coalición promotora insta a la gobernadora Kathy Hochul y a los legisladores a aprobar la reforma. La suerte del proyecto S9032 dependerá de las negociaciones entre las cadenas de supermercados, los grupos de bodegueros, los viñedos y la oposición de las licorerías independientes en la sede legislativa de Albany.
