Brickell aprueba cambios históricos para una torre Nobu en un terreno vendido por USD 240 millones

Brickell aprueba cambios históricos para una torre Nobu en un terreno vendido por USD 240 millones
Brickell aprueba cambios históricos para una torre Nobu en un terreno vendido por USD 240 millones

La Junta de Preservación Histórica y Ambiental de Miami aprobó por 6 votos contra 1 una modificación de la protección patrimonial del predio de la First Miami Presbyterian Church, en Brickell, una decisión que habilita el avance de un proyecto residencial de 75 pisos asociado a la marca Nobu.

La votación del 3 de noviembre revisó un caso que había vuelto al organismo tras una disputa judicial iniciada por la asociación de propietarios de Icon Brickell II. El debate incluyó el valor histórico del anexo educativo de la iglesia, el alcance de la futura construcción y las condiciones para preservar el templo de 1949.

La junta modificó la designación histórica del predio

La venta de una porción del terreno religioso se pactó en cerca de 240 millones de dólares para financiar las obras del santuario (NBC6/ArX Creative)

El organismo aceptó clasificar como elementos no contribuyentes al anexo escolar y al estacionamiento del complejo situado en 609 Brickell Avenue, mientras mantuvo la protección sobre la iglesia. Emilio Bustillo fue el único integrante que votó en contra, de acuerdo con el resumen de la audiencia publicado por la Brickell Homeowners Association.

La decisión modifica la designación histórica aprobada en 2003 para el sitio. El personal de preservación de la ciudad sostuvo que la iglesia principal, terminada en 1949 y diseñada por el arquitecto Lester Geisler, es el componente que reúne las condiciones para recibir protección. En cambio, consideró que el anexo, construido en distintas etapas entre las décadas de 1950 y 1960, no cumple el estándar exigido para un inmueble religioso.

La abogada de la iglesia, Iris Escarra, defendió que el santuario y su entorno inmediato debían conservarse, pero aseguró que el edificio educativo posterior no tenía la misma relevancia arquitectónica o histórica. También afirmó que la operación permitirá financiar la conservación del templo y sostener las actividades de la congregación.

El reverendo Christopher Benek, pastor de la institución, dijo durante la audiencia que la congregación aprobó de forma amplia el desarrollo del terreno. En su exposición, aseguró que la intención es restaurar el santuario y la capilla, además de reemplazar un anexo que, a su juicio, ya no responde a las necesidades actuales de la iglesia.

El proyecto contempla 321 residencias de la marca Nobu

Las firmas 13th Floor Investments y Key International proyectan construir 321 residencias de la marca Nobu en el terreno de Brickell Avenue (Google Earth)

El terreno donde funciona el anexo y el estacionamiento es parte de una operación impulsada por 13th Floor Investments, dirigida por Arnaud Karsenti, y Key International, vinculada a la familia Ardid. Las empresas proyectan una torre de 75 plantas y 321 unidades residenciales con la marca Nobu, mientras la iglesia conservará el santuario y recibirá recursos por la venta del área desarrollable.

La mayoría de la congregación aprobó en 2021 la venta de una parte del predio por cerca de USD 240 millones, informó The Real Deal. Esos fondos se vinculan con el plan de preservación del santuario y con el desarrollo de la porción del terreno donde se levantaría la torre.

Antes de la nueva audiencia, el proyecto había recibido aprobaciones en 2024 y 2025. Sin embargo, tres jueces del Tribunal de Circuito de Miami-Dade determinaron que Icon Brickell II debía intervenir formalmente en el proceso, ya que se encuentra a unos 49 metros del predio, separado por Brickell Park, informó The Real Deal.

La ciudad apeló esa resolución, pero el Tribunal de Apelaciones del Tercer Distrito confirmó el fallo y obligó a repetir la votación. La asociación de vecinos cuestionó que la audiencia fuera programada para el día de las elecciones y sostuvo que el calendario reducía el tiempo para preparar su caso y facilitar la asistencia de residentes.

Tara Faenza, abogada de Icon Brickell II, consideró que lo prudente habría sido fijar una fecha posterior al vencimiento del plazo de apelación y que no coincidiera con la jornada electoral. La petición para suspender la audiencia fue rechazada por un juez.

Los desarrolladores y la iglesia respondieron que la asociación conocía desde julio que el asunto regresaría a la junta. En una declaración conjunta, manifestaron que respetan el proceso público y que mantienen su compromiso de completarlo.

Vecinos pidieron conservar el anexo y reforzar los controles

La asociación Icon Brickell II solicitó que se mantuviera protegida la totalidad del predio, que abarca cerca de 1,2 hectáreas. Su abogado, Ryan Abrams, sostuvo que la iglesia y el anexo formaban parte de un proyecto arquitectónico unitario concebido en etapas y cuestionó que se retirara la protección sin un análisis completo de las consecuencias del futuro desarrollo.

Especialistas convocados por los residentes coincidieron en que el anexo conserva rasgos de arquitectura de mediados del siglo XX y que su demolición alteraría la lectura histórica del conjunto. Abrams advirtió que la reducción del perímetro de protección podría limitar la capacidad de revisión de la junta sobre la construcción prevista junto al templo.

Entre los reclamos de vecinos y comentaristas también figuraron el impacto sobre las vistas desde la bahía, la eventual remoción de árboles, el ruido y la contaminación durante la demolición y la construcción. La arquitecta paisajista del proyecto, Bill Eager, explicó que la solicitud en trámite contempla retirar nueve árboles, entre ellos ocho palmeras y un árbol de copa, y no 54, una cifra que circuló entre residentes.

Durante la deliberación, Escarra aceptó que el proyecto vuelva a revisión de la junta si el diseño presentado cambia. Además, se discutieron medidas para documentar el anexo antes de su demolición, recuperar elementos arquitectónicos y ampliar de 3 a 4,5 metros la separación prevista respecto del muro este de la iglesia.

La resolución aprobada no reproduce el texto definitivo sobre los límites de la protección ni el acuerdo de control futuro sobre el edificio. Esos aspectos quedarán sujetos a la formalización de las condiciones que acompañaron la votación.