
El impulso inicial surgió desde la Agencia de Extensión Rural del INTA Garabato. Claudio Martínez, médico veterinario y extensionista de la institución, detalló que la convocatoria a una primera reunión buscó relevar las problemáticas del sector y visibilizar los beneficios de la producción. “Estábamos convencidos en la agencia de que el búfalo tiene un potencial enorme”, destacó Martínez.
Ventajas productivas y adaptabilidad
Actualmente, Santa Fe registra una población de cerca de 11.000 cabezas de búfalos. En la mayoría de los establecimientos, la explotación bubalina se integra de manera complementaria con la ganadería vacuna tradicional, aprovechando las mismas instalaciones y manteniendo esquemas organizados de manejo sanitario.
Entre los principales atributos biológicos y productivos de la especie sobresalen:
* Eficiencia digestiva: por sus particularidades anatómicas y fisiológicas, el búfalo posee una capacidad superior a la del vacuno para aprovechar y digerir pastizales de calidad regular a mala o forrajes fibrosos.
* Sanidad y ganancia de peso: presenta una menor incidencia frente a determinadas parasitosis y patologías, logrando además excelentes tasas de conversión y ganancia de kilos en menores plazos.
* Esquema de ciclo completo: la mayoría de los establecimientos locales desarrolla el ciclo productivo integral, realizando la cría de los bucerros y su recría hasta la terminación para faena.
Avances en faena y comercialización local
Uno de los principales ejes de trabajo de la flamante asociación ha sido la resolución de las trabas logísticas y comerciales. A partir de la articulación sectorial, se logró la incorporación de plantas frigoríficas en Calchaquí, Vera y Crespo, lo que diversificó las alternativas de procesamiento y redujo significativamente los costos de flete para los campos de la región. “Son pasos que se van dando que, para el poco tiempo que tiene la asociación, son grandes cosas”, remarcó Martínez.
El fortalecimiento de la cadena de valor ya se refleja en la góndola y en los mostradores del norte santafesino. En el aglomerado urbano entre Reconquista y Avellaneda operan cuatro carnicerías que ofrecen carne de búfalo, destacándose un local en Reconquista dedicado en forma exclusiva a la venta de cortes de esta especie. Ante el creciente interés de cadenas supermercadistas por sumar el producto a su oferta, el desafío actual del sector se concentra en escalar el volumen productivo para garantizar un abastecimiento continuo.
