Casi 100 médicos piden que Nueva York obligue a advertir por sodio y azúcar en los menús de las cadenas de restaurantes

Casi 100 médicos piden que Nueva York obligue a advertir por sodio y azúcar en los menús de las cadenas de restaurantes
Casi 100 médicos piden que Nueva York obligue a advertir por sodio y azúcar en los menús de las cadenas de restaurantes

Casi 100 médicos de Nueva York enviaron una carta a legisladores estatales en Albany para que el estado obligue a las cadenas de restaurantes a incluir advertencias visibles en los menús cuando un plato supere los límites diarios recomendados de sodio o de azúcares añadidos.

En el mismo pedido, reclamaron a la gobernadora Kathy Hochul que firme la Ley de Advertencia de Sodio (S428A/A5207A), que, según los médicos, quedó a la espera de su aprobación final, y solicitaron que la Legislatura avance con la Ley del Dulce Veredicto (S427/A5305), que continuaba en comités, de acuerdo con el seguimiento legislativo del Senado estatal.

La propuesta plantea un formato operativo único: iconos de advertencia junto al nombre del plato o combo en menús impresos, pantallas de autoservicio y carteles en el mostrador.

Los firmantes argumentaron que el objetivo es que el consumidor vea la información antes de comprar y pueda comparar opciones sin recurrir a tablas extensas. La carta fue difundida por el Center for Science in the Public Interest(Centro para la Ciencia en el Interés Público, CSPI), una organización de salud pública con sede en Estados Unidos que impulsa políticas de transparencia alimentaria.

En su argumentación, los médicos ligaron la medida al peso de las enfermedades crónicas. Señalaron que 4,9 millones de adultos del estado —31%— tienen diagnóstico de presión arterial alta y que el gasto anual asociado a tratamientos por diabetes e hipertensión supera los USD 40 millones.

También apuntaron al consumo fuera del hogar: indicaron que un menú combinado estándar en cadenas promedia 2.110 mg de sodio, frente a un umbral diario recomendado de 2.300 mg, y que sándwiches, hamburguesas y tacos representan el 71% del sodio consumido en ese contexto.

El antecedente en la Ciudad de Nueva York

El antecedente de la Ciudad de Nueva York muestra que desde 2015 existe un sistema similar de advertencia por sodio en cadenas de restaurantes

El reclamo se apoyó en el antecedente de la Ciudad de Nueva York, donde existe un sistema de advertencias por sodio para cadenas desde 2015. La regla local exige que restaurantes con 15 o más locales a nivel nacional coloquen un icono junto a los ítems con 2.300 mg o más de sodio y exhiban una leyenda de advertencia en el punto de compra, según el Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad.

Para el caso de azúcares añadidos, los médicos mencionaron que la Ciudad de Nueva York ya puso en marcha una regla similar que marca con un icono los productos que alcanzan el valor diario de referencia de 50 g de azúcares añadidos en una dieta de 2.000 calorías, de acuerdo con el Departamento de Salud e Higiene Mental local.

Medios como CBS News, cadena estadounidense de noticias, informaron que la señal se aplica a determinados ítems de cadenas, en especial productos envasados y equivalentes no envasados, y que prevé sanciones por incumplimiento.

El argumento territorial y el trámite legislativo

Las advertencias en menú buscan reducir inequidades en salud, beneficiando especialmente a comunidades de bajos ingresos y color en Nueva York (Foto: Fatburger)

La carta también enmarcó el debate en términos territoriales. Afirmó que las cadenas de comida rápida se concentran en vecindarios de bajos ingresos y en comunidades de color, con menciones como el Bronx y East Harlem, y sostuvo que la advertencia en menú funcionaría como una política de equidad sanitaria al ofrecer una señal directa, independiente del nivel educativo del consumidor.

Las iniciativas estatales siguen carriles distintos. La ley centrada en sodio quedó pendiente de definición del Ejecutivo, mientras que la propuesta sobre azúcares añadidos continuaba su trámite legislativo.

Los médicos sostuvieron que se trata de una herramienta de bajo costo regulatorio que no prohíbe la compra ni restringe la oferta, pero introduce una advertencia visible en el punto de venta para reducir el consumo excesivo asociado a hipertensión y diabetes.

También remarcaron que el sistema facilita decisiones informadas en segundos, sin exigir que el cliente lea tablas nutricionales extensas, y que puede impulsar comparaciones entre opciones antes de pagar, especialmente en cadenas con alto volumen de ventas y combos estandarizados en todo el estado