
El informe, elaborado semestralmente por el Colegio de Corredores Inmobiliarios en conjunto con la Universidad Nacional de Rosario (UNR), refleja un deterioro claro en los indicadores de ocupación. “Pasamos de tener una vacancia del 5% al 9%”, resaltó Trobbiani sobre las cifras registradas al cierre del estudio en junio de 2026.
Caída del consumo y migración fuera del centro
El estudio se focaliza en un universo de unos 450 locales situados mayormente en el área céntrica de la ciudad. Según explicó el profesional, la retracción en las ventas es la causa principal que empuja a los comerciantes a tomar decisiones drásticas: “Claramente el tema del consumo es el problema; algunos terminan cerrando o se van del centro”.
Mudarse fuera del radio de las arterias principales surge como un intento de reducir gastos, aunque no siempre resulta suficiente. “Salir de las calles principales a veces implica otros costos. El informe se realiza en las arterias comerciales más importantes y ahí se nota con fuerza la diferencia en los porcentajes. Hoy el problema pasa principalmente por los costos generales”, analizó.
Negociar alquileres para evitar persianas bajas
De cara al segundo semestre, el sector inmobiliario busca anticiparse a un escenario aún más complejo y fomentar acuerdos entre propietarios e inquilinos. Trobbiani remarcó que, si bien a fin de año suele registrarse un mayor movimiento comercial con algunas aperturas, la recomendación actual es priorizar la continuidad.
“Nuestro asesoramiento es claro: conviene bajar el alquiler antes de tener el local desocupado. La clave hoy es tratar de negociar”, concluyó el corredor inmobiliario.
