
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) emitió un comunicado este jueves —firmado por su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia— en el que calificó la reciente veeduría dispuesta por la Inspección General de Justicia (IGJ) como una medida ilegítima, basada en “hechos falsos” y “con una clara finalidad política”.
La medida, impulsada por el inspector Daniel Vítolo, surge tras denunciar “graves irregularidades” y la supuesta falta de información contable sobre el destino de millones de dólares, además de cuestionar la validez del nuevo domicilio legal en la provincia de Buenos Aires, al cual calificaron como una “sede social falsa”.
Según el organismo de control, esta veeduría busca verificar la documentación financiera sin que ello implique, por el momento, una intervención o sanción directa contra la asociación.
En respuesta, la AFA emitió un duro comunicado oficial donde rechaza tajantemente la medida y anuncia acciones legales. La entidad sostuvo de manera textual: “La AFA no será sometida a una veeduría ilegítima, fundada en hechos falsos o tergiversados y dictada con una finalidad política ajena a la ley”.
En el texto, la asociación desmiente las acusaciones de morosidad contable y apunta contra la propia IGJ al afirmar que “lo que la IGJ califica de ‘grave’ es, en realidad, la morosidad de sus propios empleados para resolver esas vistas [administrativas]”.
Respecto al trasfondo del conflicto, el comunicado advierte que no se trata de una fiscalización técnica, sino de una maniobra para “ejecutar una política pública que busca imponer las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) a través del debilitamiento institucional de la AFA”.
Finalmente, la conducción de Tapia confirmó que recurrirá a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y, de ser necesario, a la Corte Suprema de Justicia para desestimar la resolución, evocando el precedente de nulidad en el caso de la intervención al instituto de Patricia Bullrich.
La AFA vinculó directamente el accionar del organismo con la frase de la IGJ que menciona la “nueva Argentina del Presidente Javier Milei”, denunciando que “esa confesión deja al desnudo la verdadera naturaleza de la medida” y que se trata de una “utilización política de un organismo de control”.
La nota concluye con una declaración de principios sobre la autonomía de los clubes: “El fútbol argentino es del pueblo. Y el pueblo no se vende”.
