Christa Pike pide no volver a su celda tras la ejecución fallida en Tennessee: “Temo resultar gravemente herida”

Christa Pike pide no volver a su celda tras la ejecución fallida en Tennessee: “Temo resultar gravemente herida”
Christa Pike pide no volver a su celda tras la ejecución fallida en Tennessee: “Temo resultar gravemente herida”

Christa Pike, la única mujer en el corredor de la muerte de Tennessee, solicitó ante la justicia salir del aislamiento en la enfermería del Centro de Rehabilitación Debra K. Johnson y reintegrarse a la población general de reclusas, conforme a un acuerdo previo, tras sobrevivir a dos intentos fallidos de ejecución por inyección letal el pasado 30 de septiembre. En una moción de urgencia presentada por sus abogados, alegó que su estado físico actual le impide defenderse o escapar ante un eventual ataque y denunció condiciones de violencia e insalubridad en el pabellón al que el penal de Nashville pretende trasladarla, según informó la agencia EFE.

La solicitud llegó mientras Pike aún se recupera de las graves secuelas del procedimiento fallido: brazos con inflamación severa, hematomas, neumonía y varios días de inconsciencia en el hospital. Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPIC), es la primera persona de la que se tiene constancia que sobrevivió a una inyección letal tras recibir los fármacos.

Un juez ordenó preservar las jeringas y registros del procedimiento mientras el gobernador descartó conmutar la pena por cadena perpetua. (Jessica Tezak/The New York Times)

El caso desencadenó además una crisis institucional: el gobernador Bill Lee suspendió todas las ejecuciones del estado hasta fin de 2026, ordenó una revisión externa del procedimiento y aceptó la renuncia del comisionado correccional Frank Strada.

Pike denuncia agresiones e insalubridad en el pabellón al que quieren trasladarla en Nashville

En la moción presentada ante el tribunal, Pike describió el pabellón donde vivió dos años como un espacio con reclusos con severos antecedentes de violencia y faltas disciplinarias. Relató que durante ese período presenció ataques de reos de máxima seguridad contra otros presos y guardias, y advirtió sobre la presencia de personas en crisis psicológicas sin contención profesional. “Este módulo alberga a reclusos con un historial significativo de agresiones y problemas disciplinarios”, señaló en el texto de la moción, recogido por EFE.

Pike también denunció las condiciones higiénicas del recinto, donde los internos se asean en duchas con presencia habitual de cucarachas, lo que a su juicio multiplica el riesgo de infecciones.

El Centro de Información sobre la Pena de Muerte registró a Pike como la primera persona que sobrevivió a una inyección letal tras el suministro de los fármacos. (AP Foto/George Walker IV)

“Temo resultar gravemente herida si me trasladan a ese módulo estando tan débil”, expresó. Actualmente, permanece en la enfermería del mismo centro, aislada de la población carcelaria y sin acceso a vínculos humanos, una situación que, afirmó, le provoca “graves daños psicológicos y traumas”. Su moción busca precisamente terminar con ese aislamiento, no abandonar la prisión.

Christa Pike rompió el silencio: “Hay dolor en mi mente y en mi alma”

Un mes después del intento de ejecución, Pike dictó a su equipo legal su primer comunicado público, difundido el 30 de octubre. En él describió un padecimiento físico y emocional sin pausa: “Mi cuerpo duele. Me duelen los brazos. Me duelen las manos. Me duele la garganta. Aún me cuesta hablar. Y el dolor no es solo físico. Hay dolor en mi mente y en mi alma”.

La interna denunció falta de higiene por presencia de cucarachas y continuos ataques entre reclusos en el Centro de Rehabilitación Debra K. Johnson.

Pike comparó su aislamiento actual con los 28 años que pasó en régimen de aislamiento desde su llegada al corredor de la muerte. “Desperté sola en un hospital, confundida y con dolor”, relató.

“No sé por qué sobreviví. No sé qué viene después. Algunos días, encontrar esperanza es más difícil que otros”, agregó. También expresó que piensa en la familia de Colleen Slemmer y en “el terrible dolor y la pérdida que han soportado”.

Qué ocurrió durante la ejecución fallida en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend

El intento tuvo lugar en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, en Nashville. El equipo encargado tardó cerca de una hora en colocar las vías intravenosas y administró dos dosis del barbitúrico pentobarbital. Los testigos comprobaron que Pike continuaba con signos de vida cuando el personal los escoltó fuera de la cámara.

Antes de perder la conciencia, se quejó de que su brazo “iba a estallar” y aseguró que “ardía”. Sus brazos quedaron con inflamación severa y hematomas, lo que según su defensa indica una inserción incorrecta de las agujas o una filtración del fármaco hacia el tejido circundante. La trasladaron a un hospital, donde permaneció conectada a un respirador y recobró la conciencia varios días después.

El crimen, la condena y el panorama judicial para Christa Pike en Tennessee

En 1995, Pike tenía 18 años cuando, junto con su entonces pareja Tadaryl Shipp y una tercera persona, torturó y mató a Slemmer, de 19 años, compañera de un programa de capacitación laboral en Knoxville. Los tribunales dictaron sentencia en 1996. Shipp no recibió la pena capital porque en el momento del crimen no era legalmente adulto; permanece encarcelado. El plan del estado pretendía convertir a Pike en la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de dos siglos.

Los tribunales de Tennessee condenaron a Pike a la pena de muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer en Knoxville. (Imagen facilitada por la familia de Colleen Slemmer)

La defensa sostiene, según NBC News, que el jurado que la condenó no conoció los años de abuso sexual, maltrato y abandono que marcaron su infancia, y anticipa una larga batalla judicial si el estado fija una nueva fecha de ejecución. Un juez ya ordenó conservar toda la evidencia del procedimiento fallido: jeringas, vías intravenosas, fármacos y registros del personal.

Lee, que deja el cargo en enero, descartó conmutar la pena por cadena perpetua y declaró que “la sentencia seguirá siendo la misma, a menos que los tribunales determinen otra cosa”.