
El Cinerama Dome volverá a la actividad en 2028 y restaurará su sala de 956 asientos en Hollywood, una iniciativa con la que se busca devolver a la cartelera uno de los cines más emblemáticos de Los Ángeles y convertir un edificio cerrado desde la pandemia en una apuesta por la recuperación de la exhibición en pantalla grande.
Alamo Drafthouse Cinema, propiedad de Sony Pictures Entertainment, gestionará el recinto. Las obras comenzarán el mes próximo y se extenderán hasta comienzos de 2028. La empresa aseguró además un contrato de alquiler a largo plazo para la propiedad, aunque no reveló ni el plazo exacto ni el precio, informó The New York Times.
La restauración conservará el nombre Cinerama y su exterior de 1963
El plan prevé preservar el exterior geodésico del Cinerama Dome, así como su gran logotipo. Su programación incluirá ciclos de cineastas, estrenos y eventos especiales. De acuerdo con Associated Press, no funcionará como una sala con servicio de comida en butaca, a diferencia de otros complejos de Alamo Drafthouse.
La sala abrió en 1963 por encargo de William R. Forman, fundador de Pacific Theatres, como una propuesta de exhibición de última generación basada en tres proyectores y una pantalla curva diseñada a medida.
El complejo posee una pantalla panorámica de 86 pies de ancho (26 metros), preparada para proyección en 70 mm. Cuando cerró en abril de 2021 por la pandemia de COVID-19, era uno de solo tres cines del mundo con capacidad para el sistema de tres proyectores.
Para Sony, la reapertura tiene un peso que excede lo inmobiliario. Ravi Ahuja, director ejecutivo de la compañía, citado por Variety, afirmó que “no existe en el mundo ningún otro destino cinematográfico que despierte el cariño, la historia y la importancia cultural del Cinerama Dome. Representa el tipo de experiencia única que valoramos y promovemos”.
Por su parte, Tom Rothman, presidente y director ejecutivo del grupo cinematográfico de Sony, declaró: “¡Increíble! ¡Vamos a traer de vuelta el Dome! Creemos en el cine hasta la médula y ningún lugar en el mundo lo representa mejor”.
Luego añadió: “El Dome ha sido testigo de generaciones de momentos cinematográficos inolvidables. Nuestro objetivo es preservar su historia legendaria y, al mismo tiempo, garantizar que siga siendo vibrante ahora y en el futuro”.
Michael Kustermann, director ejecutivo de Alamo Drafthouse y responsable de Sony Pictures Experiences, señaló: “Como nuestra nueva sala insignia en la Costa Oeste, ofreceremos una programación y eventos extraordinarios, a la vez que traeremos de vuelta a Los Ángeles uno de sus destinos cinematográficos más queridos y culturalmente significativos”.
El complejo vecino de 14 salas también volverá a operar bajo Alamo Drafthouse
La reapertura no abarcará solo la cúpula principal. Sony también pondrá nuevamente en funcionamiento el complejo contiguo de 14 salas, operado antiguamente por ArcLight Cinemas y cerrado en 2021, detalló The New York Times.
Ese multicine reabrirá como un Alamo Drafthouse Cinema y ofrecerá el servicio de comida en sala característico de la cadena.
Según Variety, conservará además capacidad para exhibiciones en 35 mm, albergará varias pantallas prémium e incluirá auditorios con 70 mm.
El cierre convirtió al Dome en un símbolo del retroceso de Hollywood
El medio The New York Times describió la marquesina vacía, las maderas que cubrían el frente y la basura en la entrada como una imagen persistente del declive de la industria por el avance de las plataformas, los recortes de los estudios, la modificación de los hábitos del público, las huelgas laborales y la migración de producciones de cine y televisión hacia estados y países con mayores incentivos fiscales.
Antes del acuerdo con Sony, la familia Forman, propietaria del inmueble, había sostenido durante años que reabriría el Dome por su cuenta y postergó sucesivas fechas el objetivo. Intentos de Regal Cinemas y AMC Entertainment por recuperar la operación del cine tampoco prosperaron.
Michael O’Leary, presidente y director ejecutivo del grupo sectorial Cinema United, celebró el anuncio en un comunicado citado por Associated Press: “El Cinerama Dome ha sido un lugar emblemático y muy apreciado por los cinéfilos y toda la comunidad cinematográfica durante más de seis décadas”.
A su vez, destacó: “El momento no podría ser mejor, ya que este año los espectadores han dejado claro que les encanta la experiencia única de ver una película en la gran pantalla”.
Lo que menciona O’Leary se observa en las cifras de las taquillas de Estados Unidos. Las ventas de entradas en el mercado doméstico apuntan a unos USD 5.400 millones este año, un 10% más que el anterior y el nivel más alto desde 2019, informó The New York Times.
