
Con Estados Unidos bajo una ola de calor cercana a récords durante el fin de semana del 4 de julio, los hogares afrontan además un aumento en las facturas de electricidad.
Enfriar la vivienda costará este verano 10,5% más que el año pasado, según la Asociación Nacional de Directores de Asistencia Energética (NEADA), en un contexto de mayor demanda de aire acondicionado, de acuerdo con CBS News.
El episodio también se mide en población expuesta. Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), más de 185 millones de personas estaban bajo alerta por calor el viernes, entre ellas residentes de Boston, Nueva York, Filadelfia y Washington, un panorama que también describió The New York Times al anticipar que el episodio se extendería durante el fin de semana.
De acuerdo con CBS News, la asociación atribuyó el encarecimiento de la electricidad a varios factores que se combinaron en los últimos años: un aumento del consumo energético de los centros de datos, la suba de los precios del gas en Estados Unidos y las reparaciones necesarias en la red eléctrica. La entidad agregó que el costo de la electricidad avanzó a un ritmo mayor que la inflación general, siempre según ese medio.
El resultado es una disyuntiva concreta para muchos hogares: encender el aire acondicionado para sobrellevar temperaturas extremas o restringir su uso para contener el gasto mensual. Mark Wolfe, economista energético y director ejecutivo de NEADA, resumió ese margen de maniobra en declaraciones a CBS News: “La gente no puede hacer nada con respecto al precio de la electricidad. Pero sí pueden gestionar su consumo eléctrico de forma más eficiente”.
Subir el termostato hasta 25,6 °C puede reducir el gasto sin cambios bruscos
La principal sugerencia de Wolfe es evitar recortes drásticos en la refrigeración. Su consejo es aumentar el termostato de manera gradual, cerca de un grado cada dos días, durante una o dos semanas, hasta un máximo de 25,6 °C (78 °F), de acuerdo con CBS News.
El directivo sostuvo que cada ajuste tiene un efecto medible sobre la factura: “Por cada grado que subas la temperatura de tu aire acondicionado, puedes ahorrar un 3% en tu factura de electricidad”. También indicó que ese umbral está en el límite superior de confort para la mayoría de las personas, según el mismo medio.
La recomendación incluye adaptar la temperatura a la presencia en el hogar. Wolfe señaló a CBS News que puede subirse cuando la vivienda está vacía y volver a bajarse al regresar, una estrategia que permite reducir consumo sin eliminar por completo el uso del equipo.
En Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani pidió esta semana en redes sociales que los residentes ajusten sus aparatos a 25,6 °C (78 °F) para aliviar la presión sobre la red eléctrica, una exhortación que también recogió CNN, cadena estadounidense.
Añadió que la ciudad mantiene esa misma regla en sus edificios y que reduce la intensidad de la iluminación cuando es posible, de acuerdo con esos reportes.
El pedido oficial incluyó además otras medidas domésticas de bajo impacto operativo: apagar luces y dispositivos electrónicos que no estén en uso y desenchufar equipos no esenciales. El objetivo es recortar demanda en un momento de máxima exigencia para el sistema, según CNN.
Bajar persianas y mantener el equipo también reduce el consumo
Wolfe recomendó además limitar el calentamiento interior que provoca el sol. Para eso, aconsejó cerrar persianas, cortinas o contraventanas durante las horas más calurosas del día, según CBS News.
La razón es directa, según explicó al medio: “Bloquear la luz solar directa puede reducir la temperatura interior”. Esa menor carga térmica reduce la necesidad de que el aire acondicionado funcione con tanta intensidad, de acuerdo con CBS News.
El mantenimiento del sistema de refrigeración es la otra pieza central de la estrategia. Wolfe indicó a CBS News que un equipo reparado y revisado con regularidad consume menos electricidad que uno sin mantenimiento.
Aunque esas intervenciones pueden implicar un desembolso inicial, el economista sostuvo: “Las reparaciones y los reemplazos son costosos, pero debido al alto precio de la electricidad, la inversión se amortiza más rápido”, en declaraciones citadas por CBS News.
La ola de calor se extendió por el este de Estados Unidos, con advertencias sobre índices de calor que podían llegar a 46,1 °C (115 °F) en ciudades como Washington, Filadelfia y Nueva York, según reportes de BBC News, medio británico, y The Guardian, diario británico, basados en alertas meteorológicas.
