Con respaldo radical y ausencias opositoras, se inauguró el nuevo calendario legislativo

Con respaldo radical y ausencias opositoras, se inauguró el nuevo calendario legislativo
Con respaldo radical y ausencias opositoras, se inauguró el nuevo calendario legislativo

Por primera vez en más de un siglo, la Legislatura de Santa Fe abrió su período ordinario un 15 de febrero. La reforma constitucional desplazó el tradicional 1° de mayo y modificó la liturgia política de la provincia. Bajo el sol espeso del verano y en medio de un fin de semana largo, el gobernador Maximiliano Pullaro inauguró el 144° período de sesiones con un discurso atravesado por la seguridad, el conflicto policial reciente y cambios en el sistema previsional.

El debut del nuevo calendario no fue un dato menor. La fecha sin efeméride reemplazó al Día del Trabajador como punto de partida institucional. El cambio, producto de la reforma constitucional de 2025, convirtió a este domingo en una jornada de fuerte carga simbólica: se cerró una tradición de más de cien años y se abrió una etapa política con otra dinámica temporal.

Un arranque bajo tensión

Desde las 8 de la mañana, un amplio operativo policial rodeó el Palacio Legislativo. El despliegue estuvo inevitablemente ligado al conflicto salarial que días atrás había tensionado a la fuerza en Rosario. El jefe de Policía, Luis Maldonado, siguió el mensaje desde el recinto.

En la explanada, dos escenas convivieron: una nutrida columna de simpatizantes radicales que hicieron “el aguante” al gobernador detrás de las vallas y un grupo reducido de docentes que reclamó con pancartas y cánticos por la situación salarial. La presencia oficialista ocupó el centro de la escena y relegó la protesta a un segundo plano.

Pullaro llegó en una camioneta oficial acompañado por la diputada nacional Gisela Scaglia y el intendente de Venado Tuerto y presidente del comité nacional de la UCR, Leonel Chiarella. Antes de ingresar, recorrió más de cien metros para saludar a la militancia. Luego fue recibido en la escalinata por el presidente provisional del Senado, Felipe Michlig, y por la presidenta de Diputados, Clara García.

A las 9.43 se declaró formalmente abierta la Asamblea. El discurso comenzó a las 10.21 y se extendió por cerca de 50 minutos, con más de veinte interrupciones por aplausos, mayoritariamente desde las bancas de Unidos.

Seguridad como eje central

Los primeros veinte minutos estuvieron dedicados casi exclusivamente a la política de seguridad. Pullaro reconoció la crisis reciente con la policía, calificó de “justos” los reclamos salariales y agradeció el compromiso de las fuerzas. Pero al mismo tiempo advirtió que no permitirá que “se aprovechen reclamos legítimos para volver al pasado oscuro de Santa Fe”.

El gobernador aseguró que los cambios implementados “empiezan a verse” y sostuvo que entre 2024 y 2025 se registró una reducción interanual de homicidios de entre 50 y 55% respecto de 2022 y 2023. Afirmó además que el último enero fue el menos violento de los últimos 25 años. Los datos fueron celebrados por el oficialismo y recibidos en silencio por los bloques opositores.

La oposición, en cambio, cuestionó la falta de autocrítica y de referencias al impacto de la política económica nacional. El diputado Marcos Corach sostuvo que el discurso omitió un análisis más profundo del conflicto policial y del deterioro del poder adquisitivo. La diputada Celia Arena calificó la exposición como de “sabor a poco” y reclamó mayor claridad en la comparación con la situación heredada en 2023.

Jubilaciones: el anuncio más concreto

El punto más relevante del mensaje estuvo en el sistema previsional. Pullaro anunció que no se prorrogará el aporte solidario extraordinario y que los aumentos para el personal activo se trasladarán a los jubilados en el mes siguiente, reduciendo el plazo que hasta ahora era de 60 días.

El ministro de Economía, Pablo Olivares, confirmó luego que la aplicación será inmediata y que podría incluir actualizaciones pendientes.

Desde el justicialismo advirtieron que el gobierno “asume un error” pero no deja sin efecto los juicios iniciados por jubilados afectados por medidas anteriores.

Educación y obra pública

En educación, el gobernador defendió el Plan Asistencia Perfecta, destacó la reducción de inasistencias docentes y paros, y mencionó el Plan de Alfabetización Raíz. Anunció cambios en la currícula primaria con mayor carga en lengua, matemáticas, idiomas y tecnología. También remarcó la inauguración de 25 edificios escolares y 32 obras en ejecución.

En obra pública, afirmó que la provincia es una de las que más empleo generó en el sector mientras a nivel nacional cae la actividad. Enumeró intervenciones en rutas, gasoductos, aeropuertos y el tercer carril de la autopista Rosario–Santa Fe, además del nuevo puente Santa Fe–Santo Tomé y la infraestructura vinculada a los Juegos Suramericanos.

También anunció la creación en Rosario del primer Centro de Referencia de Responsabilidad Penal Adolescente y la apertura del Polo de la Niñez.

Ausencias y señales políticas

El acto dejó una postal política marcada por ausencias. De los 22 legisladores nacionales santafesinos, solo seis asistieron. No hubo representantes del justicialismo nacional ni de La Libertad Avanza. Tampoco estuvieron Amalia Granata ni Alicia Azanza en Diputados provinciales. En el Senado, el justicialismo solo estuvo representado por Osvaldo Sosa.

Sí dijeron presente los exgobernadores Omar Perotti y Antonio Bonfatti, quienes participaron del izamiento de la bandera. También asistieron las titulares de los nuevos ministerios públicos creados por la reforma constitucional.

El presidente de la Corte Suprema provincial, Rafael Gutiérrez, confirmó que el 12 de marzo se realizará la apertura del año judicial, mientras la Legislatura tiene en agenda el tratamiento de pliegos para futuras vacantes en el máximo tribunal.

Un debut más simbólico que disruptivo

El mensaje cerró con una invocación religiosa —“que Dios bendiga a nuestro pueblo”— y una rueda de prensa informal. La desconcentración fue rápida. El calor seguía intacto. La jornada dejó más impacto por el cambio de calendario que por anuncios estructurales de alto voltaje político.

El 15 de febrero quedó inscripto como fecha inaugural del año legislativo santafesino. El desafío para el Ejecutivo será ahora sostener la agenda de reformas en un contexto económico adverso, con tensiones salariales latentes y una oposición que, aunque con ausencias visibles, anticipó que buscará disputar el relato sobre seguridad, previsión y continuidad de políticas públicas.