
El ex convicto Franklin Gillespie fue condenado a 52 años de prisión en Brooklyn por su papel en la pandilla Bully Gang.
La pena llegó después de un juicio federal que expuso homicidios, tiroteos, robos y tráfico de drogas; el tribunal evaluó además el alcance de la estructura delictiva y el impacto de sus acciones en Bedford-Stuyvesant en un proceso que, según el veredicto de junio de 2024 y casi 50 admisiones de culpabilidad de miembros de menor rango, dejó al barrio prácticamente libre de esa estructura criminal.
Según el New York Daily News, Gillespie, de 35 años, fue descrito por los fiscales como el “miembro más violento” del grupo. Fue condenado junto con otros tres líderes en un caso de asociación ilícita para delinquir que se extendió durante dos meses y abarcó tres homicidios, varios ataques a tiros y una operación interestatal de narcotráfico.
Los otros condenados ya habían recibido sus penas: Moeleek Harrell fue sentenciado a 60 años en abril, Derrick Ayers a 59 años el mes pasado y Anthony Kennedy a 41 años en mayo. Harrell había evitado antes dos acusaciones estatales de homicidio, en 2017 y 2023, recordó el diario.
Durante el juicio federal, la fiscalía sostuvo que Gillespie actuó como figura central en hechos violentos atribuidos a Bully Gang y que su rol incluyó el uso directo de armas de fuego, además de la coordinación de ataques.
El juicio vinculó a Gillespie con dos homicidios cometidos en cuatro días
Durante el proceso, la fiscalía sostuvo que Gillespie cometió dos de los tres homicidios analizados por el tribunal en un lapso de cuatro días, en abril de 2020. Uno fue la ejecución a quemarropa de Paul Hoilett, integrante de la banda rival Stukes Crew; el otro, la de Mike Hawley, quien había manejado el vehículo de fuga en el asesinato de Hoilett.
De acuerdo con las autoridades federales, Gillespie temía que Hawley hablara con los investigadores si era detenido, después de enterarse de que las autoridades federales lo buscaban.
El jurado no alcanzó un veredicto unánime en el caso Hoilett, pero sí lo declaró culpable de conspiración para cometer homicidio como acto constitutivo de la asociación ilícita en el caso Hawley.
El juez federal de Brooklyn Brian Cogan dijo al dictar la pena: “Me enfrento a un hombre muy violento que dispara sin vacilar y ordena a otros que disparen sin vacilar”. También señaló sus antecedentes de detenciones por posesión de armas y hechos violentos, pese a condenas anteriores y a su situación de libertad supervisada.
Cogan agregó: “¿Qué puedo hacer para impedir que el señor Gillespie porte armas? No creo que haya nada que pueda hacer. No creo que vaya a detenerse”. El juez sostuvo además que la preponderancia de las pruebas demostraba que había cometido ambos homicidios y que tomaría en cuenta ese hecho al imponer la condena.
Los fiscales lo señalaron como ejecutor armado de Bully Gang
La fiscalía había pedido cadena perpetua. La fiscal federal adjunta Joy Lurinsky dijo:
Según las autoridades federales, también participó en las operaciones de narcotráfico de Bully Gang en Maine y cometió robos a mano armada para el grupo. Los fiscales añadieron que estuvo involucrado en otros tiroteos no mortales y que apuñaló a tres reclusos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn durante dos peleas ocurridas en diciembre de 2024 y febrero de 2025.
Sobre esa conducta, Cogan ironizó: “Actúa de forma impulsiva y, si algo no le gusta… bueno, si no te disparan, es posible que te amenacen”. La condena de Gillespie cerró la serie de penas impuestas a la cúpula de la banda.
En un comunicado del Departamento de Justicia, la comisionada de NYPD, la Policía de Nueva York, Jessica Tisch afirmó: “Durante años, la banda Bully Gang sembró el terror y la violencia en Brooklyn, perpetrando homicidios, tiroteos, robos a mano armada y tráfico de drogas”. Añadió que Gillespie y los demás cabecillas “nunca volverán a caminar en libertad por nuestras calles”.
Tisch sostuvo que el caso refleja la estrategia de vigilancia policial de precisión del cuerpo para enfrentar a las pandillas y retirar armas de fuego de circulación.
La declaración se conoció en una semana en la que once presuntos miembros de los Trinitarios fueron arrestados y acusados por una larga lista de delitos violentos, incluidos cinco homicidios, en distintos puntos de la ciudad de Nueva York, Westchester y el norte de Nueva Jersey.
Otro caso que expone la violencia de pandillas
Entre las víctimas atribuidas a ese caso figura Ariela “La Langosta” Mejía Polanco, de 33 años, una persona de la vida nocturna con más de 550.000 seguidores en Instagram, hallada muerta a balazos en su auto el año pasado.
Esta condena se produjo en un contexto más amplio: aunque la ciudad de Nueva York registró una caída récord en homicidios y tiroteos, la violencia con armas de fuego y armas blancas persistió en calles, escuelas, transporte público, edificios, comercios y hospitales.
