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Cuatro hombres fueron condenados este viernes a prisión perpetua y otro a cuatro años de cárcel por el crimen de Máximo Jerez, el nene de 11 años asesinado durante un ataque a tiros contra un búnker de drogas en barrio Los Pumitas en marzo de 2023.
La decisión fue tomada por un tribunal de primera instancia conformado por los jueces Nicolás Vico Gimena, Gonzalo López Quintana y Gustavo Pérez de Urrechu.
Nicolás Castillo, de 28 años; Maximiliano Castillo, de de 27; Ezequiel Godoy, de 37 y Nicolás Torres, de 28 recibieron la pena de prisión perpetua. Por su parte, Gustavo Marcelo Borda, de 54, pasará cuatro años en la cárcel.
El hecho ocurrió en Cabal y San José, en barrio Los Pumitas, donde la víctima recibió un disparo de arma de fuego en el pecho durante una balacera mientras jugaba con sus primos y murió en la vereda. Además, resultaron heridos dos menores de 13 años y una beba de 2.
De acuerdo al fiscal Franco Tassini de la Unidad de Homicidios Dolosos, el crimen sucedió a la 1:30, cuando los tiradores llegaron al lugar a bordo de un Honda Civic y dispararon sin mediar palabra contra un grupo de personas que se encontraba en la vía pública. Durante el ataque, una de las balas impactó en Jerez, quien perdió la vida.
De acuerdo a la hipótesis formulada por la Fiscalía, la balacera se erigió como un violento mensaje en el marco de un conflicto entre bandas dedicadas al narcomenudeo que se disputaban el control territorial en barrio Empalme Graneros. Los ejecutores pertenecían a una facción que respondía al recluso Alex “Araña” Ibáñez y dirigieron el ataque contra un punto de venta atribuido al grupo rival conocido como Los Salteños.
Las tareas investigativas determinaron que la conexión familiar fue clave en la logística del sangriento episodio. Los hermanos Castillo, primos de Ibáñez, integraban el grupo que se desplazaba a bordo del Honda Civic junto a Castillo y Godoy, desde cuyo interior se efectuaron las ráfagas de disparos contra la propiedad de los rivales.
Por su parte, la intervención de Gustavo Borda consistió en impartir directivas telefónicas para esconder el automóvil utilizado en la balacera fatal en un domicilio situado en calle Campodónico al 3200. Al momento del crimen, Borda ya se encontraba alojado en la cárcel de Piñero, donde cumplía una pena de 5 años y seis meses de prisión por su participación en el asesinato de una adolescente de 13 años perpetrado en septiembre de 2020.
