
Los restos habían sido encontrados por el sereno de un balneario en la zona de las playas Alicante y Alfonsina. En el marco de las intensas búsquedas privadas que llevaban adelante sus hijas junto a voluntarios mediante largas caminatas por la costa, la familia halló en esa misma franja costera una zapatilla que reconocieron como perteneciente a Adriana. La hipótesis sobre el desenlace se orientó hacia el sector marítimo luego de constatarse que, antes de retirarse de su vivienda, la mujer había dejado una carta señalando que se dirigía hacia el mar.
Tras recibir la dolorosa notificación verbal por parte de una secretaria de la fiscalía, la familia de Adriana —quien se encontraba radicada desde hacía unos años en la provincia de Buenos Aires— expresó su profundo agradecimiento a la comunidad, a los voluntarios y a todas las personas que acompañaron con la difusión y el apoyo durante los difíciles días de búsqueda.
