
Terenzi fue vista por última vez alrededor de las 17:10 de aquel lunes. Es de contextura delgada, mide aproximadamente 1,60 metros y vestía una campera negra de abrigo junto a un gorro de lana negro con pompón.
Ariadna, una de sus hijas, expresó el malestar familiar tras reunirse con la fiscal de la causa: “Nos dijo que más recursos de los que están utilizando no tienen. Siguen trabajando, pero supuestamente no cuentan con un dato certero”. Sin embargo, la joven aclaró que la investigación cuenta con información clave desde el primer momento: “Sabíamos que se había subido al colectivo porque así lo indica el registro de su tarjeta SUBE y porque una testigo la vio”.
En ese sentido, los familiares sostienen que el rastreo debió centrarse de inmediato en las cámaras de seguridad de las posibles paradas del transporte público. Ante lo que consideran una falta de respuestas oficiales, el entorno de Adriana comenzó a buscar por cuenta propia. “Estamos recorriendo comercios para pedirles que nos permitan ver las grabaciones. Pudimos descartar dos paradas, pero después no sabemos más nada”, explicó Ariadna, quien además criticó el desánimo que les transmitieron desde la fiscalía respecto a la dificultad de seguir los movimientos de su madre en caso de registrarse su descenso del colectivo.
Por último, la familia rechazó de forma tajante que la búsqueda se limite únicamente a la hipótesis de un desenlace fatal en la costa marplatense. “Nunca pudieron confirmar qué pasó. No tenemos certeza de que mi mamá realmente haya atentado contra su vida. Todavía no hay un cuerpo para decir que hay que dejar de buscarla”, remarcó su hija.
Las autoridades solicitan que cualquier persona que pueda aportar datos sobre el paradero de Adriana Noemí Terenzi se comunique de inmediato al 911 o al teléfono 223 5259193.
