
La sola posibilidad de un acercamiento entre sectores de Unidos y el espacio de Javier Milei encendió la mecha en el peronismo santafesino. Aunque sin declaraciones oficiales, en los pasillos políticos y en conversaciones reservadas la reacción fue inmediata y, sobre todo, contundente: “No hay diferencias reales, se parecen mucho más de lo que dicen”.
La crítica apunta directo al corazón del relato oficialista. Desde el peronismo sostienen que tanto el gobierno nacional como la gestión de Maximiliano Pullaro comparten rasgos centrales: ajuste económico, un tono político confrontativo y una serie de situaciones que —según remarcan— hoy los colocan en el mismo lugar que antes cuestionaban.
De la crítica a la coincidencia
El argumento que se repite es simple y filoso: lo que antes era objeto de crítica hoy forma parte de la práctica de gobierno. “Hablaron durante años de transparencia y hoy tienen que dar explicaciones que no aparecen”, deslizan desde distintos sectores del peronismo.
En ese marco, la idea de una alianza con La Libertad Avanza no aparece como un giro inesperado, sino como la confirmación de una convergencia que, según interpretan, ya existe en los hechos.
“Desesperación por sostener el poder”
Las lecturas más duras dentro del peronismo van más allá de la coincidencia ideológica y ponen el foco en la estrategia política del oficialismo. “Hay una clara desesperación por sostener el poder”, señaló un dirigente con trayectoria en el Ejecutivo provincial.
La interpretación es que el debate sobre una posible alianza no surge de una construcción programática, sino de una necesidad electoral. “El objetivo es no quedar expuestos en un escenario donde la reelección está en juego y el desgaste empieza a aparecer”, agregan.
Otra fuente con llegada a la política nacional fue aún más directa: “Se están enviando señales a Milei, con propuestas que después son muy difíciles de cumplir. Es una jugada de corto plazo”.
El rol incómodo del socialismo
Dentro de la coalición oficialista, el socialismo aparece como uno de los actores más observados. En el peronismo sostienen que su silencio frente a este debate no es casual.
“El papel más incómodo lo tiene el socialismo, que observa sin posicionarse. Cualquier definición que tomen tiene costo político”, apuntó un armador del espacio. La lectura es que el equilibrio interno de Unidos condiciona la capacidad de ese sector para fijar una postura clara.
El PRO y un camino propio
En paralelo, en la política santafesina crece la percepción de que el PRO podría avanzar hacia un acercamiento más directo con el espacio libertario, independientemente de la estrategia general de Unidos.
Este movimiento, de concretarse, profundizaría la tensión interna dentro de la coalición y aceleraría definiciones que hoy se mantienen en estado de deliberación.
Coherencia en discusión
Más allá de las especulaciones, el eje del cuestionamiento peronista es la coherencia. Durante la campaña y en el ejercicio de gobierno, sectores de Unidos marcaron diferencias claras con el modelo libertario, especialmente en lo referido al rol del Estado y las políticas públicas.
Al mismo tiempo, el propio Milei construyó su discurso en oposición a los partidos tradicionales, incluyendo al radicalismo y al socialismo. En ese contexto, una eventual alianza abriría interrogantes sobre la consistencia de esos posicionamientos.
Un Peronista histórico de Santa Fe, nos dijo: «La discusión, en realidad, no es nueva. A lo largo de la historia política argentina, distintos espacios —con identidades, discursos y tradiciones muchas veces opuestas— han terminado confluyendo en frentes comunes con un objetivo claro: impedir que el peronismo vuelva al poder. No es un fenómeno excepcional ni sorprendente. Por el contrario, es una lógica que se repite, incluso en la propia provincia de Santa Fe, donde la coalición que hoy gobierna se construyó bajo ese mismo principio».
Un escenario en tensión
Mientras el peronismo reconoce que debe resolver sus propias tensiones internas, la discusión dentro de Unidos aparece como un síntoma de un escenario político en movimiento.
La posibilidad de un acuerdo con La Libertad Avanza no está definida, pero ya genera efectos. Y deja una conclusión que, en el peronismo, se repite como diagnóstico: cuando la prioridad pasa a ser sostener el poder, las diferencias empiezan a desdibujarse.
