
El primero de los hechos tuvo lugar el pasado viernes 24 de julio, alrededor de las 14:40 horas, en la intersección de calle Chile al 2700. Personal de la Patrulla Rural que se encontraba patrullando la zona urbana observó a dos hombres —uno de ellos a bordo de una bicicleta— guardando cables de telefonía dentro de una bolsa de arpillera, mientras varias líneas caían sobre la vereda.
Tras la identificación de los sospechosos y la verificación de sus datos en la Central 911 (sin requerimientos pendientes), los efectivos procedieron a una requisa en el lugar. Allí se secuestraron dos cuchillos tipo Tramontina y una corona de bicicleta atada a un tramo de cable de aproximadamente 8 metros. Ambos masculinos, mayores de edad, fueron aprehendidos y trasladados a disposición de la Fiscalía interviniente.
INTENTO DE ROBO EN UNA PROPIEDAD EN CONSTRUCCIÓN
El domingo 26 de julio, cerca de las 20:35 horas, personal del Comando Radioeléctrico acudió a un llamado en calle Hipólito Yrigoyen al 3800. Un vecino alertó a la Central 911 tras visualizar mediante sus cámaras de seguridad a un desconocido ingresando a un inmueble en construcción ubicado frente a su domicilio.
Al arribar al sitio, los uniformados escucharon ruidos en la propiedad lindera y hallaron a un sujeto oculto en el patio trasero. En el procedimiento se le secuestró una linterna, una mochila y una bicicleta. Posteriormente, junto al propietario, se constataron diversos elementos desordenados y preparados para ser trasladados. El sospechoso fue aprehendido y las actuaciones quedaron a cargo de la Comisaría 1.ª y el Ministerio Público de la Acusación.
VIOLENCIA FAMILIAR Y AMENAZAS CALIFICADAS
Por último, en las primeras horas de este lunes 27 de julio, efectivos del Comando Radioeléctrico acudieron a un domicilio de Diagonal Génova al 1300 tras un aviso al 911. En el lugar constataron una fuerte discusión familiar protagonizada por un sujeto alterado.
La requirente del auxilio policial indicó que su hermano se había presentado en el inmueble profiriendo amenazas e infundiéndole temor, presumiendo además que se encontraba bajo el efecto de sustancias. Pese a las reiteradas instancias de diálogo propuestas por el personal policial, el masculino desoyó las órdenes y amenazó con incendiar la vivienda. Ante esta situación, las fuerzas de seguridad aplicaron el Protocolo de Uso Progresivo de la Fuerza para reducirlo y efectuar su detención. El caso fue derivado al Área de Investigación de Violencia de Género, Sexual y Familiar (AIVGSF) con intervención de la Fiscalía correspondiente.
