De la estigmatización al orgullo: el gobierno francés declara a la música electrónica patrimonio nacional

De la estigmatización al orgullo: el gobierno francés declara a la música electrónica patrimonio nacional
De la estigmatización al orgullo: el gobierno francés declara a la música electrónica patrimonio nacional

Francia ha dado un paso sin precedentes al incluir la música electrónica en su Inventario Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial.

La ministra de Cultura, Rachida Dati, anunció la medida y resaltó la relevancia artística, social y cultural del género. Este hito marca un reconocimiento institucional que sitúa a la música electrónica como parte integral de la identidad francesa, según advierten desde Euronews.

Un reconocimiento al nivel de las grandes tradiciones

La decisión equipara formalmente la música electrónica con otras tradiciones culturales preexistentes, consolidando su papel en la contemporaneidad del país.

La iniciativa liderada por la ministra de Cultura, Rachida Dati, subraya la importancia artística, social y cultural del género
(REUTERS/Stephanie Lecocq)

El respaldo del gobierno destaca la influencia de clubes, festivales, DJs y productores asociados a la French Touch, el movimiento que, durante décadas, ha proyectado a Francia en la escena internacional.

El reconocimiento institucional también refleja una tendencia europea más amplia. Alemania ya había incluido el techno de Berlín en su propio inventario patrimonial, y ahora Francia se posiciona junto a este país en la vanguardia de la valorización de la música electrónica.

El presidente Emmanuel Macron manifestó a comienzos de 2025 su intención de llevar esta candidatura ante la UNESCO, con el objetivo de ampliar el alcance y el impacto de la iniciativa.

French Touch: embajadores y legado mundial

La French Touch se consolida como símbolo cultural francés, con DJs y productores reconocidos internacionalmente, como Daft Punk y Jean-Michel Jarre
(REUTERS/Danny Moloshok/File Photo)

Entre los principales exponentes de la French Touch figuran Daft Punk, Justice, Air, Phoenix, M83 y Jean-Michel Jarre.

Este último, pionero del género desde los años setenta y embajador de la UNESCO desde 1993, ha sido clave en la expansión del sonido electrónico francés. Su obra Oxygène es considerada un hito internacional y evidencia la influencia global de la electrónica francesa.

La French Touch no solo ha nutrido la escena local, sino que ha forjado una identidad musical reconocida mundialmente. Festivales emblemáticos y clubes legendarios han servido de plataforma para el desarrollo del género, permitiendo que artistas franceses conquisten audiencias en Europa, América y Asia.

De la estigmatización al reconocimiento oficial

Festivales y clubes emblemáticos han impulsado la expansión global de la música electrónica de Francia hacia Europa, América y Asia
REUTERS/Christian Mang

Las reacciones del sector musical no se hicieron esperar. Tommy Vaudecrane, presidente de Technopol —organización responsable de la Techno Parade de París desde 1998—, subrayó ante AFP que este paso supone “un avance decisivo y un momento histórico” para la música electrónica.

Vaudecrane recordó los primeros años del movimiento, marcados por la represión y los prejuicios, en contraste con el respaldo institucional actual. El reconocimiento del Estado francés transforma la percepción pública del género.

La música electrónica deja de estar asociada exclusivamente al ocio nocturno para consolidarse como una manifestación cultural viva y dinámica. Esta legitimidad refuerza su lazo con la memoria colectiva y la riqueza cultural nacional, y abre la puerta a una futura candidatura ante la UNESCO.

Impacto social y proyección internacional

El Estado francés transforma la percepción pública de la electrónica, pasando de la estigmatización al reconocimiento institucional y colectivo
REUTERS/Ibraheem Al Omari

La medida del gobierno francés fortalece la posición de la música electrónica dentro y fuera del país. El respaldo institucional facilita la preservación y difusión del género, asegurando su permanencia en la escena cultural global.

Para quienes vivieron los inicios del movimiento, el apoyo estatal representa una reivindicación profunda tanto de su aporte histórico como de su vitalidad en la actualidad.

La consolidación de la música electrónica como patrimonio inmaterial refleja un cambio de paradigma en la valoración de expresiones culturales contemporáneas. Francia impulsa así un movimiento global que reconoce el impacto social, artístico y económico de la electrónica, posicionando al país como referente internacional en la defensa y promoción de su legado musical.