
Al mismo tiempo, otra unidad móvil localizó e identificó en el lugar a dos hombres que coincidían con las características aportadas por el testigo.
En momentos en que los agentes consultaban los datos en el sistema SIPREC y se disponían a realizar una demora preventiva bajo el artículo 10 bis, uno de los sospechosos empujó sorpresivamente a un empleado policial y escapó corriendo hacia las calles internas del barrio.
Durante la huida, el implicado ingresó a los patios de varias viviendas y trepó a los techos y tapiales, lo que desencadenó un operativo de seguimiento por parte de los efectivos, tanto en los patrulleros como de forma pedestre. Desde la altura, el hombre comenzó a arrojar cascotes contra el personal policial para evitar ser capturado. El desorden generado causó gran alteración entre los vecinos del sector, quienes señalaban a viva voz al sospechoso como el autor de robos ocurridos en oportunidades anteriores.
Finalmente, la policía logró reducir y aprehender al agresor en el hall de ingreso de una vivienda ubicada en calle Pescio al 3600.
Las actuaciones y el detenido fueron trasladados a la Comisaría 1.ª por razones de jurisdicción. Tras consultar el caso con el órgano fiscal en turno, se dispuso que el implicado permaneciera detenido e incomunicado, imputado por los delitos de desobediencia y violación de domicilio, previstos en los artículos 239 y 150 del Código Penal.
