Dramático video del momento en que dos policías de Carolina del Sur salvan la vida de una bebé

Dramático video del momento en que dos policías de Carolina del Sur salvan la vida de una bebé
Dramático video del momento en que dos policías de Carolina del Sur salvan la vida de una bebé

Los agentes Jordan Stevenson y Connor O’Shields le salvaron la vida a una niña que cayó a una piscina y dejó de respirar la noche del 31 de mayo en el condado de Greenville, en Carolina del Sur. La rápida aplicación de maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) evitó un desenlace fatal, según la Oficina del Sheriff del Condado de Greenville.

La llamada de emergencia llegó cerca de las 18:00, cuando se informó que una niña pequeña había caído al agua y no respiraba. Al llegar a la vivienda, los agentes Stevenson y O’Shields iniciaron de inmediato la reanimación cardiopulmonar y la sostuvieron hasta la llegada de otros socorristas, de acuerdo con FOX Carolina.

La Oficina del Sheriff del Condado de Greenville difundió en sus redes sociales las grabaciones captadas el 31 de mayo por las cámaras corporales y de los patrulleros. A su vez, destacó la labor de los agentes que acudieron al llamado de emergencia. El organismo sostuvo que, gracias a la rapidez, la preparación y la determinación de ambos agentes, la menor “tuvo la oportunidad de seguir viviendo su historia”.

La oficina del sheriff atribuyó el desenlace a la reacción inmediata y al entrenamiento de los agentes

La institución presentó el episodio como una intervención en la que “unos segundos” resultaron decisivos. El mensaje de las autoridades subrayó: “Cuando los agentes responden a llamadas, nunca saben con qué se encontrarán. Algunos días se trata de hacer cumplir la ley. Otros días, de ayudar a alguien que lo necesita. Y otros días, de estar entre la vida y la muerte”.

La oficina celebró a los agentes que salvaron la vida de la menor: “Las acciones del agente Stevenson y del agente O’Shields ejemplifican el tipo de hombres y mujeres que llevan la insignia de la Oficina del Sheriff del Condado de Greenville. Su profesionalismo, rapidez de pensamiento y compromiso con servir a los demás marcaron toda la diferencia cuando los segundos más importaban”.

El mismo mensaje oficial agregó: “Hoy estamos agradecidos. Agradecidos por un resultado positivo. Agradecidos por la preparación de estos agentes. Y agradecidos por dos agentes cuyas acciones nos recuerdan por qué esta profesión importa”.

El ahogamiento infantil involuntario: cifras en Estados Unidos

El ahogamiento es un proceso en el que la inmersión en un líquido provoca insuficiencia respiratoria. Generalmente ocurre cuando la nariz y la boca permanecen bajo el agua durante un tiempo suficiente para dificultar el ingreso de aire.

En Estados Unidos, el ahogamiento es la principal causa de muerte accidental entre los niños de 1 a 4 años y ocupa el segundo lugar en el grupo de 5 a 14, solo detrás de los accidentes de tránsito.

Cada año se registran más de 4.000 fallecimientos por ahogamientos no intencionales, lo que representa un promedio de 11 fallecimientos diarios. Además, se producen alrededor de 8.000 episodios de ahogamiento no fatal, es decir, unos 22 casos por día, de acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Cerca del 80% de las muertes de niños en piscinas corresponde a menores de 5 años, informó la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo (CPSC).

Las lesiones derivadas del ahogamiento pueden provocar daños cerebrales y otras complicaciones de gravedad, entre ellas secuelas permanentes o discapacidades que afectan la calidad de vida a largo plazo, advirtió el CDC.

Para reducir el riesgo de ahogamientos infantiles, es fundamental mantener una supervisión constante y cercana de los niños en todo entorno con agua, instalar barreras de seguridad en las piscinas, enseñarles a nadar desde pequeños y capacitar a los adultos en reanimación cardiopulmonar.

Asimismo, se recomienda retirar juguetes del área de la piscina al terminar de usarlos, vaciar recipientes con agua y no confiar únicamente en flotadores o dispositivos inflables como medida de protección.