
La temporada inglesa levantó el telón con una demostración de fútbol del campeón de la Premier League. Arsenal aplastó 3 a 0 a Manchester City y se quedó con la Community Shield en el Millennium Stadium de Cardiff. Los Gunners ofrecieron un show de contundencia y juego para apoderarse de la corona por 19° vez en toda la historia y se ubicó a solo dos títulos del Manchester United, el máximo ganador del trofeo.
Fue un arranque demoledor para Arsenal. Ni un minuto de juego y el campeón de la Premier League ya rompía toda lógica al ponerse en ventaja con un golazo colectivo. Madueke bajó un centro pasado, la tomó Myles Lewis-Skelly y habilitó con gran categoría al lateral italiano Riccardo Calafiori, que definió con contundencia ante el achique de Gianluigi Donnarumma. En apenas 26 segundos de juego, el conjunto de Londres sacudió la calma de Manchester City.
El primer gol
No hubo respiro tras aquel rapto tan impactante de Arsenal en el mismísimo arranque. Si bien Manchester City quedó conmovido por semejante comienzo en la Community Shield, el equipo que ahora dirige el italiano Enzo Maresca (reemplazante de Pep Guardiola) se lanzó con furia para alcanzar rápido la igualdad: apeló a Haaland y a Doku como banderas ofensivas para tratar de equiparar una historia que nadie imaginó que empezaría con tanta solidez de los Gunners.
Después de unos minutos tan intensos, los dos equipos se acomodaron y las propuestas quedaron todavía más claras. El City pudo desplegar su juego de control de la pelota, mientras que Arsenal se amigó una vez más con el vértigo: no necesita demasiados toques para ser profundo cuando se propone llegar a posiciones ofensivas.
En ese escenario, las opciones se repartieron minuto tras minuto, porque Madueke se mostró como una amenaza permanente para Manchester City, mientras que Phil Foden fue un dolor de cabeza para Arsenal, tanto que estuvo muy cerca de anotar tras un zurdazo tremendo que a punto estuvo de acomodarse contra el palo derecho de David Raya. Sin embargo, el arquero español estuvo muy atento para evitar el empate.
Pero el campeón de la Premier no sabe de límites, cuando no puede dominar el juego, tiene la paciencia y el talento para hacerle daño a cualquier rival que se le ponga enfrente. Así, Arsenal llegó a la segunda conquista con una acción colectiva perfecta: llevó el balón de un lado al otro y desde un centro perfecto de Odegaard encontró en el segundo palo a Tzolis, que la bajó perfecto de cabeza para que Kai Havertz, también con un frentazo, supere la floja reacción de Donnarumma.
El segundo tanto
Manchester City demostró que, a pesar de la desventaja de dos goles, su vergüenza deportiva no era negociable. Por eso ofreció gestos de reacción que fueron ahogados por la gran tarea de la defensa de Arsenal. Primero fue David Raya, el arquero de Arsenal, el que negó el grito a Haaland, y después Ben White cerró justo una entrada de Doku que definía con el arco solo, pero el defensor inglés se jugó el cuerpo para evitar el descuento.
Aunque claro, para Arsenal nunca es suficiente. Sabe sufrir, pero también tiene claro cómo lastimar, porque leyó a la perfección las complicaciones defensivas de Manchester City y el pobre desempeño del arquero italiano. De esta manera, sobre el final de la primera parte estuvo cerca de marcar el tercer tanto, después de una muy pobre reacción de Donnarumma frente a un disparo de Bruno Guimarães, que después pudo despejar casi sobre la línea Josko Gvardiol.
En el arranque de la segunda parte, Arsenal demostró una vez más que su potencial es impresionante. Volvió a golpear a Manchester City en apenas tres minutos de la etapa: un eléctrico avance del griego Christos Tzolis encontró por el centro del área a Martin Odegaard, que con un movimiento de cintura dejó desparramado a Donnarumma y definió sin oposición para marcar el 3-0 demoledor para los Gunners.
¡FÚTBOL TOTAL DEL ARSENAL! Jugadón del equipo de Arteta para que Odegaard entre con toda su calidad al área del City y ponga el 3-0 parcial en el duelo por la Community Shield.
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— SportsCenter (@SC_ESPN) August 16, 2026
El último impacto dejó demasiado confundido a Manchester City; obligó al entrenador Maresca a mover el banco de los suplentes y hasta a sacar del equipo a Haaland. Incluso, el ingreso de Jack Grealish en el inicio del segundo tiempo por Doku, quedó opacado por la tercera conquista de Arsenal. A continuación, los Gunners se replegaron para darle la pelota al rival y aprovechar las ventajas que ofrecieron los Citizens en cada retroceso.
Con el juego prácticamente resuelto, Arsenal se dedicó a atacar a Manchester City cuando el equipo de Maresca salió desesperado y sin demasiado criterio para lastimar a su rival. En ese contexto, el noruego Odegaard mostró todo su oficio para manejar los tiempos y darles juego a los atacantes; en especial a Saka, que ingresó en lugar de Madueke.
Cuando el conjunto ciudadano pretendió descontar desde la creatividad de Rayan Cherki, que logró poner de frente al arco a Antoine Semenyo, se chocó contra la figura del español Raya, impecable este domingo debajo de los tres palos de Arsenal y que desvió el bombazo del delantero de Manchester City.
Los antecedentes recientes favorecían al City, que ganó el último cruce por la Premier League y también el de la Copa de la Liga. Sin embargo, Arsenal volvió a imponer toda su categoría para borrar la de cancha a su rival y repitió la historia de la última vez que estuvieron frente a frente por esta corona, en 2023. En definitiva, en Cardiff fue una fiesta Gunner. Una goleada inapelable que marcó el primer capítulo de la temporada inglesa.
