El aumento del precio de la gasolina golpea con más fuerza a los hogares de bajos ingresos en Estados Unidos

El aumento del precio de la gasolina golpea con más fuerza a los hogares de bajos ingresos en Estados Unidos
El aumento del precio de la gasolina golpea con más fuerza a los hogares de bajos ingresos en Estados Unidos

Hogares de bajos ingresos en Estados Unidos redujeron su consumo real de gasolina en un 7% tras el alza reciente de los precios, mientras los hogares de mayores ingresos apenas modificaron su gasto, lo que profundizó la brecha de impacto económico entre clases sociales.

Así lo confirma un informe del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, citado por Fox Business, con datos de la firma Numerator y de la Encuesta Mensual Avanzada sobre Comercio Minorista del gobierno estadounidense.

En marzo de 2026, el precio nacional de la gasolina superó los USD 4,50 por galón, impulsado por la crisis geopolítica en el Estrecho de Hormuz derivada del conflicto entre Irán y otros actores regionales.

Este canal, a través del cual circula aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo, fue bloqueado, provocando un alza inmediata de los precios de la energía a escala global.

De acuerdo con el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, el gasto nominal en gasolina aumentó más de un 15% en marzo, revirtiendo la tendencia de descenso y situándose 5,5% por encima del mismo periodo del año anterior.

El precio promedio de la gasolina en marzo de 2026 superó los USD 4,50 por galón debido al conflicto en el Estrecho de Hormuz (REUTERS/Alyssa Pointer)

Frente a esta situación, los hogares de bajos ingresos no solo redujeron su consumo real en un 7%, sino que apenas pudieron aumentar su gasto nominal, que subió un 12%.

En contraste, los hogares de mayores ingresos incrementaron su gasto nominal en gasolina en un 19%, manteniendo casi sin cambios su consumo real, con un leve descenso del 1%.

El informe de la Reserva Federal subraya: “Esta divergencia en los patrones de consumo de combustible refuerza la desigualdad en la capacidad de adaptación frente a la volatilidad de los precios energéticos en Estados Unidos”.

Según Numerator, en el mismo periodo, el consumo real de gasolina descendió un 3% para el conjunto de la población estadounidense, a pesar del repunte nominal en el gasto.

La Encuesta Mensual Avanzada sobre Comercio Minorista señaló que las ventas de estaciones de servicio crecieron 14,5% durante marzo, evidenciando que el encarecimiento de los precios, no el aumento en la demanda, fue el principal motor del alza nominal.

Efectos diferenciados según el nivel de ingresos

El análisis de la Reserva Federal de Nueva York detalla que los hogares de ingresos medios se ubicaron en un punto intermedio, con aumentos y reducciones moderados tanto en gasto nominal como en consumo real de gasolina.

Las ventas de estaciones de servicio crecieron un 14,5% en marzo, impulsadas principalmente por el alza de precios y no por aumento de demanda (REUTERS/Ken Cedeno)

Entre las explicaciones para la moderación en el consumo de los hogares de menores ingresos se incluyen el recurso a alternativas como el transporte público o el crecimiento en el uso de vehículos compartidos donde estas opciones existen, según economistas de la entidad en el reporte citado por Fox Business.

Impacto global y consecuencias en otros sectores

El bloqueo del tránsito de buques petroleros en el Estrecho de Hormuz expuso la dependencia global de este paso estratégico y su potencial para generar choques inmediatos en los precios internacionales de la energía.

El director ejecutivo de Chevron afirmó, según Fox Business, que las interrupciones en el suministro a través del Estrecho de Hormuz están obligando a considerar una desaceleración en las principales economías.

El aumento sostenido de los precios del combustible también afectó a otros sectores: la publicación detalló que las ventas de restaurantes cayeron y los patrones de consumo cambiaron, ya que un precio de USD 4 por galón representa para muchos consumidores un verdadero umbral de resistencia.

Una nueva fase de desigualdad energética

El patrón en K identificado por economistas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, con recortes drásticos en el consumo real entre hogares de menores ingresos y apenas leves ajustes en los sectores de mayores recursos, revela una fase renovada de desigualdad en la economía estadounidense.

Este fenómeno, observado ya tras la invasión rusa a Ucrania en 2022, se intensificó: el reporte oficial destaca que la brecha “se abrió mucho más que antes” respecto del anterior choque energético.

Las ventas de estaciones de servicio crecieron un 14,5% en marzo, impulsadas principalmente por el alza de precios y no por aumento de demanda (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las causas directas son la volatilidad internacional de los precios de la energía y las dificultades logísticas en rutas críticas como el Estrecho de Hormuz, según datos oficiales de la Reserva Federal, Numerator y registros del Departamento de Comercio de Estados Unidos.