
Douglas Herlihy se declaró culpable de homicidio involuntario por la muerte a golpes de su padre, Paul, en 2003, un caso que permaneció sin resolver durante más de dos décadas en Milford, New Hampshire.
El 27 de agosto, la policía acudió a la vivienda por una solicitud de verificación de bienestar realizada. Entraron por una ventana y encontraron cientos de moscas, un fuerte olor a descomposición y, en la cocina, una alfombra enrollada cubierta con una lona azul. Debajo estaba el cuerpo de Paul Herlihy, de 50 años.
La investigación reconstruyó una relación marcada por peleas y llamados a la policía. Pero no fue hasta 2025 que una conversación grabada entre Douglas y su hermano reveló contradicciones en su coartada.
El acuerdo judicial contempla una pena de entre 12 y 24 años de prisión. La sentencia se conocerá a comienzos de 2027, si el tribunal acepta el pacto.
Una convivencia marcada por peleas entre padre e hijo
Padre e hijo, en ese entonces de 17 años, eran los únicos habitantes de la casa desde que Paul la compró, en diciembre de 2002. Sin embargo, los conflictos familiares se remontaban a tiempo atrás: entre 2001 y 2003, la policía acudió en varias ocasiones a domicilios de la familia para intervenir en disputas.
La declaración de arresto recogida por ABC News indica que Douglas mantenía una “relación conflictiva” con varios miembros de su familia e incluso protagonizó una serie de peleas físicas con su padre.
Incluso, según PEOPLE, un amigo de Douglas declaró ante los investigadores que el joven le advirtió que, si su padre volvía a golpearlo, “sería la última vez”.
Paul buscó distintas formas de contener la situación. Lo inscribió en una escuela para alumnos con trastornos de conducta, aunque intentó no asistir. En los meses previos al crimen, el padre llamó al menos ocho veces a la policía por el comportamiento de su hijo; en algunas oportunidades, solicitó que lo retiraran de la vivienda.
El 12 de agosto, la policía localizó a Douglas dentro del automóvil de su padre, que había sido denunciado como robado. En el vehículo encontraron drogas y otros elementos ilegales.
Por consiguiente, Paul pagó la fianza de su hijo tras la acusación y, seis días después, lo acompañó a entregarse por el robo. El tribunal de distrito de Milford le impuso una pena de 90 días y una multa de USD 500, ambas suspendidas.
Cinco días más tarde, Paul dejó mensajes de voz en los contestadores de familiares. En uno de ellos, dirigido a su exesposa, manifestó que buscaría revocar la fianza de su hijo. Más tarde, dejó uno a su sobrino en tono angustiado: “Doug se fue otra vez”. Fue su último contacto conocido.
La policía encontró rastros de sangre dentro y fuera de la casa
Los investigadores situaron la muerte entre el 23 y el 27 de agosto de 2003. Cuando los agentes ingresaron a la vivienda, encontraron manchas de sangre por toda la cocina: había rastros en los gabinetes, el refrigerador, las paredes y el techo, precisó FOX 9.
La autopsia determinó que se trató de un homicidio por traumatismo contundente. Paul presentaba fracturas en la nariz, la mandíbula y la base del cráneo, además de lesiones en la laringe. El informe concluyó que recibió golpes repetidos en la cabeza.
La búsqueda se extendió fuera de la casa. En el patio trasero, justo debajo de la ventana abierta del dormitorio de Douglas, los policías hallaron fragmentos de alfombra y relleno con manchas de sangre. Los investigadores establecieron que habían sido arrojados desde esa habitación y que la sangre podía pertenecer a Paul.
Los hallazgos no terminaron allí. Dentro del cuarto, una toalla cubría la puerta de un armario. Al retirarla, los agentes vieron una frase escrita en letras grandes: “TE VERÉ EN EL INFIERNO”.
Pese a la escena en la casa, el caso permaneció sin un acusado durante años. Cuando los investigadores interrogaron a Douglas en 2010 sobre la muerte de su padre, él los remitió a su abogado.
Una década después, tras otra detención, Douglas le afirmó a un agente que sabía que el tribunal desestimaría los cargos en su contra. “Eso es lo que hago. Gano casos. ¡Golpeé mi primer cuerpo cuando tenía 17 años!”, expresó. El policía interpretó que se refería a haber matado a alguien.
Durante todos los años transcurridos desde la muerte de Paul, su hijo siempre negó ante su familia haber tenido cualquier participación en el crimen.
Una llamada grabada que puso en duda la versión de Douglas
En mayo de 2025, los investigadores organizaron una llamada grabada entre Douglas y su hermano, Andrew. En la conversación, le aseguró que se había reunido con agentes de la Policía Estatal de Nuevo Hampshire y que estos habían concluido que era imposible que hubiera participado en la muerte de Paul, reportó PEOPLE.
Asimismo, alegó que las cámaras de la Ruta 1 habían permitido determinar el momento de la muerte con una precisión de una o dos horas y que esas imágenes lo descartaban como sospechoso.
Los investigadores no tenían registros sobre la existencia de esas entrevistas ni videos de vigilancia que respaldaran esa versión. Ante las contradicciones, decidieron arrestarlo en junio de 2025 en Saugus, Massachusetts, y posteriormente fue extraditado a Nuevo Hampshire. Inicialmente, fue acusado de asesinato en segundo grado.
Durante la audiencia en la que se formalizó el acuerdo, Christopher Knowles, jefe de la Unidad de Casos Sin Resolver de la Fiscalía General de Nuevo Hampshire, explicó que Douglas describió una pelea física con su padre.
“Dijo que luego tomó un bate de béisbol que la familia guardaba detrás de la puerta de entrada y golpeó a su padre con él, lo que causó su muerte”, relató Knowles en una declaración recogida por ABC News.
Como parte del acuerdo, se desestimará el cargo inicial. Herlihy también se declaró culpable de intento de falsificación de pruebas físicas. La pena prevista para ese delito, de entre tres años y medio y siete años de prisión, quedará suspendida durante 20 años.
