El exatleta olímpico David Hearn se declaró inocente por los daños en la Reflecting Pool y la justicia lo liberó sin restricciones

El exatleta olímpico David Hearn se declaró inocente por los daños en la Reflecting Pool y la justicia lo liberó sin restricciones
El exatleta olímpico David Hearn se declaró inocente por los daños en la Reflecting Pool y la justicia lo liberó sin restricciones

David Hearn, el exolímpico de canotaje acusado de dañar la Reflecting Pool del National Mall de Washington, se declaró inocente este jueves ante el tribunal superior del Distrito de Columbia. La jueza lo liberó sin restricciones, en una decisión que rechazó las condiciones que pedía la fiscalía.

El caso enfrenta al deportista de 67 años contra la administración Trump, que lo señaló como el responsable de haber arrancado con “fuerza y violencia” parte del revestimiento del fondo de la piscina el 19 de junio. La fiscalía alega que causó más de USD 1.000 en daños a casi dos pies cuadrados (0,18 metros cuadrados) de sellador.

Qué dice Hearn y qué dice la fiscalía

Hearn tiene una versión muy distinta. Según relató al The Washington Post tras su arresto, pasaba por la zona en bicicleta durante un recorrido de 64 millas (103 kilómetros) cuando vio un trozo de revestimiento suelto y lo tocó brevemente. “No vandalicé nada”, dijo. “No destruí, rompí ni despegué nada. Cuando me di cuenta de lo que estaba pasando, ya me estaban poniendo las esposas”.

La fiscalía acusó a David Hearn de arrancar parte del revestimiento de la piscina reflectante y de causar más de USD 1.000 en daños (REUTERS/Elizabeth Frantz)

La fiscal federal para el Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, una aliada de Trump que encabeza la oficina del fiscal federal en la capital, afirmó en una conferencia de prensa la semana pasada que los empleados del Servicio de Parques Nacionales fueron testigos del acto y que la evidencia en su contra es “tremenda”.

David Hearn sostuvo que solo tocó un fragmento suelto del revestimiento cuando pasaba en bicicleta por el National Mall de Washington (REUTERS/Elizabeth Frantz)

Un gran jurado lo imputó el 2 de julio por un cargo de destrucción maliciosa de propiedad, un delito grave que conlleva hasta 10 años de prisión.

La defensa: un “chivo expiatorio” de la administración

El abogado Norm Eisen, copresidente ejecutivo del Democracy Defenders Fund y líder del equipo defensor, fue directo al salir del tribunal: “Este caso nunca debería haberse presentado”. Ante la multitud de seguidores que esperaba afuera —con carteles que leían “Free Davey” y “Davey es un campeón, no un delincuente”—, Eisen planteó una advertencia más amplia: “Si al señor Hearn se le puede acusar de un delito grave por tocar la piscina reflectante, todos los estadounidenses están en riesgo”.

Jeanine Pirro afirmó que empleados del Servicio de Parques Nacionales vieron el hecho y que la evidencia contra David Hearn es

La codefensora Mary Dohrmann señaló ante la jueza Carmen McLean que Hearn fue citado inicialmente por una falta menor, y que solo después fue imputado por un cargo mayor. Describió al acusado como “un ciudadano ejemplar” que nació en Washington y ha vivido en la zona casi toda su vida. La jueza rechazó el pedido de la fiscalía de prohibirle acercarse a la piscina mientras dure el proceso.

La siguiente audiencia está fijada para el 5 de agosto. Dado el congestionamiento del tribunal, la jueza indicó que el juicio difícilmente comenzaría antes de febrero de 2027.

La defensa de David Hearn denunció que la administración Trump lo convirtió en un chivo expiatorio por el caso de la piscina reflectante (REUTERS/Elizabeth Frantz)

Qué es la piscina reflectante y por qué está en el centro de la polémica

La piscina reflectante (reflecting pool) es un estanque de unos 600 metros de longitud ubicado entre el Monumento a Washington y el Memorial Lincoln, en el corazón del National Mall. Trump ordenó su renovación como parte de los festejos por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.

La renovación de la piscina reflectante del National Mall costó USD 14,7 millones, quedó a cargo de Atlantic Industrial Coatings y presentó algas y desprendimientos tras la reapertura (REUTERS/Elizabeth Frantz)

La obra, adjudicada sin licitación a la empresa Virginia-based Atlantic Industrial Coatings por USD 14,7 millones, incluyó el vaciado del estanque, el sellado de juntas con pérdidas y el pintado del fondo con el color que el presidente llamó “azul bandera estadounidense”. Pero apenas días después de reabrirse, el agua se tiñó de verde por una proliferación de algas y comenzaron a aparecer fragmentos del revestimiento flotando en la superficie.

Lo que prometió Trump y lo que pasó después del 4 de julio

A fines de junio, Trump anunció en sus redes sociales que la piscina sería vaciada “inmediatamente antes o después del 4 de julio” para una “reparación permanente”. El secretario del Interior, Doug Burgum, confirmó el domingo pasado que el vaciado comenzó ese mismo fin de semana, después de los fuegos artificiales del Día de la Independencia.

La administración Trump ordenó vaciar otra vez la piscina reflectante después del 4 de julio, mientras críticos vinculan las fallas con obras apuradas y denuncian un proyecto fallido (REUTERS/Ken Cedeno)

Sin embargo, al cierre del martes aún había agua en el estanque y no estaba claro si el vaciado sería total o parcial. El propietario de Atlantic Industrial Coatings, Eddie Gross, dijo a CNN que “todavía no hay nada definido” sobre los plazos. La administración descartó abrir el proceso a nuevos contratistas: usará la misma empresa, según justificó Burgum, porque “hizo un trabajo fantástico”.

Los críticos apuntan en otra dirección. Sostienen que los problemas son consecuencia directa de haber apresurado los trabajos para cumplir con la fecha del 4 de julio, y que la administración usa las acusaciones de vandalismo para desviar la atención de un proyecto fallido.

Hearn no es el único imputado: al menos otras tres personas enfrentan cargos menores por supuestos daños en el mismo lugar.