De acuerdo al último trabajo de Datafolha, encargada por el diario O Globo y Folha de Sao Paulo, y difundida este jueves 22 de octubre, indica que en votos totales Flavio Bolsonaro obtiene el 47% y Lula da Silva el 46%, en el escenario simulado de segunda vuelta.
La diferencia entre los candidatos es de apenas un punto, y el 5% corresponde a votos en blanco, nulos o que respondieron que no van a a votar; en tanto, el 2% está conformado por los indecisos.
Esta ventaja de Bolsonaro sobre Lula se encuadra en el margen de error de la encuesta, por lo que no se puede visualizar un ganador claro en el relevamiento, una tendencia que ya se venía repitiendo en los estudios de opinión de los últimos días.
A días de lo que será la nueva apertura de los comicios, las encuestas comienzan a brindar un panorama sobre quién podría ser el nuevo presidente. En efecto, Data Folha brindó el pasado jueves 8 de octubre los números preliminares del balotaje.
Según lo publicado en G1, Bolsonaro tomaría la batuta con un 49% contra el 45% de Lula da Silva. Los restantes porcentajes hablan de un 5% de voto en blanco y el 1% impugnado.
El panorama político brasileño presenta dos visiones contrapuestas, encarnadas por Lula da Silva y Flavio Bolsonaro, con propuestas divergentes en ejes clave como lo social, económico y la seguridad.
Lula da Silva centra su plataforma en la ampliación de políticas sociales, la inversión pública y programas de empleo, educación y salud, con el eje de campaña en reducir las desigualdades. En el ámbito laboral, propone la eliminación de la jornada 6×1 y el establecimiento de una semana laboral de 40 horas sin reducción salarial, además de garantizar aumentos reales para el salario mínimo.
En seguridad, plantea robustecer la participación del gobierno federal mediante la creación de un Ministerio de Seguridad Pública y una estrategia basada en inteligencia, coordinación entre fuerzas y el combate al financiamiento del crimen organizado. Su compromiso ambiental es alcanzar la deforestación cero para 2030. Para financiar estas iniciativas, Lula aboga por una mayor progresividad tributaria, elevando la carga fiscal sobre los sectores de mayores ingresos y los capitales en el exterior.
Gerp fue una de las encuestadoras que mejor captó el sentido de la elección. Su sondeo final daba a Bolsonaro 46% de los votos válidos, contra 44% de Lula. Con el escrutinio por encima del 99%, el porcentaje de Lula prácticamente coincidía con la estimación (solo un punto arriba) y Bolsonaro, igual: un punto por encima. También la brecha prevista (dos puntos para el candidato del PL) quedó mucho más cerca de la observada con el 99% de los votos contabilizados que en los grandes institutos que habían colocado a Lula primero.
Otros relevamientos también habían detectado una ventaja de Bolsonaro, aunque sus cifras no fueron publicadas directamente como votos válidos y por eso no permiten una comparación idéntica. Palver había marcado 47% para Bolsonaro y 43% para Lula, mientras Futura/100% Cidades registró 42,2% contra 39,4%, respectivamente. Ambos mostraron correctamente el orden que luego se observó en el escrutinio.
El sondeo de Gerp, una encuesta telefónica realizada el 14, 15 y 16 de octubre, ubica a Bolsonaro al frente. En votos válidos, Flávio Bolsonaro obtiene el 52% y Lula da Silva el 48%, por lo que la ventaja es de cuatro puntos porcentuales, según informó el sitio Midiamax.
Según el informe, esa diferencia iguala el valor crítico de cuatro puntos en números enteros y lo supera en el cálculo sin redondeo. Por eso, el instituto la considera estadísticamente significativa.
En las elecciones presidenciales se utiliza la urna electrónica, que se compone de dos terminales: el terminal de la autoridad de colegio electoral, en el que se identifica al votante y se le autoriza a votar (en algunos modelos, en los que se verifica la identidad del votante mediante datos biométricos), y el terminal del votante, en el que se registra numéricamente el voto.
Por estratos, la encuesta destaca nuevamente que el voto femenino acompaña al actual mandatario y el voto masculino al referente conservador.
La intención de voto de acuerdo a la formación educativa indica que Lula da Silva obtiene más sufragios en el sector de escolaridad básica, y Bolsonaro en el sector medio y superior. Aunque en esta última franja se evidencia un achicamiento, dado que en la semana previa Bolsonaro aventajaba a Lula por 10 puntos y ahora por solo uno.
Por región, Bolsonaro obtiene más adhesiones en el Norte, Sur, Sudeste y Centro-oeste; mientras que Lula reúne mayor cantidad de votos en el Nordeste.
El sondeo de Gerp, una encuesta telefónica realizada el 14, 15 y 16 de octubre, ubica a Bolsonaro al frente. En votos válidos, Flávio Bolsonaro obtiene el 52% y Lula da Silva el 48%, por lo que la ventaja es de cuatro puntos porcentuales, según informó el sitio Midiamax.
Según el informe, esa diferencia iguala el valor crítico de cuatro puntos en números enteros y lo supera en el cálculo sin redondeo. Por eso, el instituto la considera estadísticamente significativa.
En votos totales, Bolsonaro reúne el 50% y Lula el 45%. Un 3% no sabe a quién votará, mientras que el 2% no elige a ninguno de los dos.
