
Joan Monfort dio detalles de aquella producción para Unicef que quedó en la historia. “Ya son complejas de por sí. Si además te ponen un bebé de tres meses, puede convertirse en una catástrofe. No podés controlar las emociones de un bebé, ni siquiera cuando es tuyo”, dijo. Y agregó: “Quién iba a imaginar que casi 20 años después ellos se encontrarían en una final de un Mundial de fútbol?”
