Estados Unidos advirtió que puede investigar y sancionar a China por sus inspecciones a la flota panameña

Estados Unidos advirtió que puede investigar y sancionar a China por sus inspecciones a la flota panameña
Estados Unidos advirtió que puede investigar y sancionar a China por sus inspecciones a la flota panameña

La Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC, por sus siglas en inglés) está facultada para investigar si las inspecciones que China realiza a buques de bandera panameña en sus puertos constituyen una práctica contraria al comercio marítimo exterior de EEUU, y podría aplicar medidas correctivas contra navieras chinas activas en ese mercado. Así lo advirtió este martes Laura DiBella, comisionada del organismo, en un escrito difundido por la Embajada de Estados Unidos en Panamá.

DiBella calificó las retenciones de “injustificadas y de carácter retaliatorio” y afirmó que Beijing utiliza el protocolo del Estado rector del puerto —un mecanismo de control de seguridad marítima— como instrumento de presión política. El detonante fue el fallo del 30 de enero de 2026 de la Corte Suprema de Justicia panameña, que declaró inconstitucional la concesión que desde 1997 mantenía Panama Ports Company, filial del conglomerado hongkonés CK Hutchison, para operar las terminales de Balboa y Cristóbal. El Gobierno del presidente José Raúl Mulino ejecutó el fallo en febrero y transfirió la gestión provisional a filiales de Maersk y MSC. CK Hutchison calificó la medida de ilegal, inició un arbitraje internacional y reclama compensaciones superiores a los 2.000 millones de dólares.

El incremento de las retenciones ha sido drástico. Según datos del Memorando de Entendimiento de Tokio recopilados por la Cámara Marítima de Panamá, las detenciones crecieron un 145% en el segundo trimestre de 2026. En todo el primer semestre se contabilizaron unas 470 retenciones, cifra que ya supera las 256 de todo 2025. En el punto más alto de la campaña, en marzo, más de tres cuartas partes de todos los barcos detenidos en la región Asia-Pacífico eran buques panameños retenidos en China.

El buque Crimson Delight, con bandera panameña, en Ciudad de Panamá, Panamá, el 27 de marzo de 2026
REUTERS/Enea Lebrun

La magnitud del fenómeno convierte la disputa en un asunto de interés directo para Washington. La Autoridad Marítima de Panamá registra 8.638 buques abanderados con 233,2 millones de toneladas de arqueo, y la FMC señala que esa flota transporta una porción significativa del comercio contenerizado de EEUU. “El mundo no puede simplemente normalizar estas detenciones continuas, ya que ello establecería un precedente sumamente negativo para la cadena mundial de suministro”, afirmó DiBella. Beijing negó presiones políticas y sostiene que las retenciones obedecen a criterios técnicos, aunque el South China Morning Post informó, citando una fuente del sector, que China impartió directivas informales para intensificarlas tras la transferencia de las terminales.

El presidente Mulino reconoció ante la Asamblea Nacional la semana pasada que las retenciones muestran una tendencia a la baja, pero advirtió que el impacto acumulado podría afectar la calificación de la flota en el Memorando de Entendimiento de Tokio, el sistema regional de evaluación de registros en Asia-Pacífico. Como respuesta operativa, la Autoridad Marítima habilitó atención a armadores disponible las 24 horas para reducir los tiempos de respuesta ante incidencias.

La advertencia de la FMC llega días antes de una reunión diplomática: funcionarios chinos y panameños se verán del 16 al 18 de julio en China para abordar las detenciones y renovar el Acuerdo de Transporte Marítimo bilateral de 2017, que otorga a la flota panameña el estatus de Nación Más Favorecida en puertos chinos. La delegación panameña estará encabezada por Luis Roquebert, director general de la Autoridad Marítima. Si la investigación que la FMC tiene potestad de abrir concluyera que las prácticas chinas dañan el comercio exterior de EEUU, las navieras de ese país activas en el mercado estadounidense podrían enfrentar consecuencias regulatorias directas.