
Los precios al productor de Estados Unidos subieron más de lo previsto en abril, registrando su mayor aumento desde principios de 2022, lo que constituye el último indicio de que la inflación se está acelerando en medio de la guerra con Irán.
El índice de precios al productor para la demanda final se disparó un 1,4% el mes pasado, tras un avance revisado al alza del 0,7% en marzo, según informó el miércoles la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento del Trabajo. El aumento del mes pasado fue el mayor desde marzo de 2022 y se produjo en todos los bienes y servicios.
Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado que el IPP subiría un 0,5% tras el aumento del 0,5% registrado en marzo.
La mayor economía del mundo lleva luchando contra una inflación persistentemente alta desde la pandemia de Covid-19, y los aranceles impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump, han ejercido una gran presión sobre los precios.
Los precios al productor han subido con fuerza este año, impulsados en parte por el aumento de los costos energéticos, ya que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha interrumpido el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. El conflicto está poniendo a prueba las cadenas de suministro mundiales, provocando escasez de una amplia gama de productos, entre ellos fertilizantes, aluminio y productos de consumo.
En los 12 meses hasta abril, el IPP se disparó un 6,0%. Se trata del mayor incremento desde diciembre de 2022 y sigue a una subida del 4,3% en marzo. Parte del repunte de la tasa interanual del IPP se debió a que los bajos valores del año pasado quedaron fuera del cálculo.
El aumento de la inflación se está generalizando, lo que supone un reto para la Reserva Federal. La Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) informó el martes de que el índice de precios al consumo siguió subiendo en abril, y la tasa de inflación interanual registró su mayor aumento en tres años.
El banco central de Estados Unidos utiliza los índices de precios de los gastos de consumo personal (PCE) para su objetivo de inflación del 2%.
Antes del informe del IPP, economistas estimaban que la inflación del PCE, excluyendo los componentes volátiles de alimentos y energía, podría aumentar hasta un 0,4% en abril, tras subir un 0,3% en marzo. Las estimaciones para el aumento interanual de la denominada inflación subyacente del PCE alcanzaban el 3,4%. En marzo aumentó un 3,2%.
El mes pasado, la Fed mantuvo su tasa de interés de referencia a un día en el rango del 3,50%-3,75%.
Trump ha convertido la lucha contra los altos precios en una parte fundamental de su agenda política, pero no ha logrado reducirlos significativamente, salvo en el caso de algunas materias primas, desde que regresó al poder el año pasado.
La inflación será un tema político importante para los votantes de cara a las elecciones de mitad de mandato en noviembre, donde estará en juego el control de ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos.
(con información de Reuters y AFP)
