
El 4 de julio de 2026, en el corazón de Filadelfia, se realizó una ceremonia histórica en la que fue enterrada la cápsula del tiempo America250, un cilindro de acero inoxidable de 408 kilos (900 libras) que permanecerá sellado durante los próximos 250 años.
El acto marcó un hito en la conmemoración del 250° aniversario de Estados Unidos, sellando objetos, documentos y símbolos representativos del país para ser descubiertos por las generaciones del año 2276.
Un proyecto federal para preservar la memoria nacional
La iniciativa, establecida por una ley federal en 2016 y coordinada por la comisión America250, tuvo como escenario el Independence National Historical Park.
El evento fue transmitido en vivo por el sitio oficial de America250, y contó con la presencia de comisionados, autoridades federales y locales, representantes del National Park Service y del Independence Historical Trust.
Entre los asistentes destacó la comisionada Cathy Gillespie, quien expresó que el verdadero valor del proyecto es “preservar no sólo artefactos, sino los valores que definen la nación”, una visión compartida por otros líderes durante la jornada, de acuerdo con lo publicado por CBS News.
El acto, realizado junto al sitio donde se levantará la escultura “Join or Die”, incluyó la participación de la organización The Raptor Foundation con la presencia del águila calva “Independence”, símbolo nacional estadounidense. Reginald M. Browne, otro de los comisionados, calificó la cápsula como “un regalo para el futuro” y alentó a las futuras generaciones a inspirarse en el compromiso cívico y la diversidad.
¿Qué contiene la cápsula? Diversidad, tecnología y símbolos de identidad
La cápsula America250 reúne aportes de los tres poderes federales, los 50 estados, el Distrito de Columbia y los cinco territorios estadounidenses.
El proceso de selección estuvo supervisado por archivistas de la Biblioteca del Congreso para asegurar la durabilidad de los materiales. Entre los objetos sellados destacan:
- Cartas manuscritas, poemas y documentos históricos: Desde folletos sobre la Guerra de Independencia enviados por New Hampshire hasta ensayos estudiantiles y postales de distintas comunidades.
- Tecnología y avances del siglo XXI: Un iPhone 17, grabaciones digitales y una proyección de inteligencia artificial sobre el futuro de California, donde se imagina una transformación radical del estado.
- Arte y símbolos estatales: Maine aportó un hueso de ballena franca del Atlántico norte, Arkansas sumó un diamante, y Arizona utilizó nanotecnología para grabar la Declaración de Independencia y la Constitución en una moneda de acero inoxidable.
- Objetos cotidianos y productos emblemáticos: Entre los elementos más singulares se encuentran una botella de Coca-Cola donada por la compañía homónima, una pluma de águila vinculada a la Guerra Civil y monedas de colección.
- Contribuciones de Georgia: Tal y como informó CBS News, Georgia eligió dos monedas conmemorativas de Fort Moore y un medallón pintado con el logo del torneo Masters, mientras que la empresa Coca-Cola entregó una botella de vidrio con la canción “I’d Like to Buy America a Coke”, inspirada en el icónico jingle de 1971.
Además, la Biblioteca del Congreso incorporó ADN sintético con copias digitales del borrador de la Declaración de Independencia, una representación de la mano de Abraham Lincoln y una grabación de “The Star-Spangled Banner”, todo almacenado en un recipiente del tamaño de un dedal.
Conservación, vigilancia y legado: una construcción para durar siglos
El diseño de la cápsula respondió a desafíos científicos e históricos. Según explicó Michael Berilla, director de la Oficina de Tecnología de Fabricación del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), se eligió una estructura cilíndrica para minimizar puntos de falla y se reforzó con una barrera de aire y un sello hermético, con el objetivo de preservar el contenido ante posibles filtraciones de agua o cambios en la humedad subterránea.
Para evitar daños, los materiales perecederos, adhesivos y metales propensos a la corrosión fueron excluidos por recomendación de los archivistas. Incluso, propuestas como el condimento Old Bay de Maryland debieron ser descartadas por riesgo de deterioro, y las obras de arte en cuero animal fueron adaptadas a soportes textiles.
La cápsula fue enterrada a tres metros de profundidad (10 pies) y quedará protegida bajo una piedra superior que identificará su ubicación exacta. El National Park Service documentó el lugar y actualizó sus planes institucionales para asegurar la transmisión de la información a las siguientes generaciones.
El acto incluyó la colocación de una carta firmada por Berilla y una foto del equipo constructor, con un mensaje dirigido a quienes descubran la cápsula en el futuro: “Nuestra devoción, orgullo y esperanza inquebrantable por lo que nuestro mundo podría llegar a ser están vivos aquí mismo, dentro de este acero”.
Precedentes y continuidad en la tradición de cápsulas del tiempo
El proyecto America250 se suma a una tradición de cápsulas nacionales. Como recordó AP News, en 1876 se selló la “Century Safe”, que fue abierta por el presidente Gerald Ford en 1976, y la cápsula del Bicentenario espera su reapertura en 2076 en los Archivos Nacionales. Además, está prevista la creación de otra cápsula en el Centro de Visitantes del Capitolio.
