Estudiantes, finalista de la Copa Libertadores: el regreso a un escenario donde ya mostró su mística

Estudiantes, finalista de la Copa Libertadores: el regreso a un escenario donde ya mostró su mística
Estudiantes, finalista de la Copa Libertadores: el regreso a un escenario donde ya mostró su mística

Acostumbrado a los grandes cruces coperos, Estudiantes de La Plata volvió a hacerse gigante en el Maracaná, un escenario que en 48 horas observó dos festejos argentinos: el martes, Boca eliminó al vencer por 3-1 a Vasco da Gama para convertirse en finalista de la Copa Sudamericana; en la noche del jueves, el León resistió casi todo el segundo tiempo con diez jugadores para empatarle 0-0 a Flamengo, el campeón defensor, y vencerlo en los penales para regresar a la definición de la Copa Libertadores después de 17 años.

Así, la final de la Libertadores se disputará el 28 de noviembre en la ciudad de Montevideo, en el estadio Centenario, entre Estudiantes y Palmeiras. Son dos campeones que ya se conocen: se enfrentaron en la final de la Copa de 1968, en un triplete apasionante, porque el equipo que entonces dirigía el recordado Osvaldo Zubeldía se impuso 2-1 en el Jorge Luis Hirschi, los paulistas ganaron por 3-1 en el Pacaembú, y la Copa se definió en un tercer partido, en el Centenario, y allí Estudiantes se impuso por 2-0 con los tantos de Felipe Ribaudo y Juan Ramón La Bruja Verón, el padre de Juan Sebastián, el actual presidente del Pincha.

Hay más, claro. la de este año será la sexta final de Estudiantes en la Libertadores, con cuatro conquistas y una sola derrota. Y otro dato particular: la de noviembre será la quinta ocasión en la que el León acudirá al Centenario en una definición copera. Luego de aquel éxito del 68 sobre Palmeiras, volvió al año siguiente para vencer a Nacional (1-0) y consagrarse luego en La Plata; en 1970 regresó para medirse con Peñarol, al que superó como local (1-0) y luego le alcanzó con el empate en Montevideo para consagrarse tricampeón. La serie continuó en 1971, de nuevo contra Nacional, pero aquí no hubo festejo. En una trilogía con la estirpe de aquellos años de batallas, hubo un triunfo para cada uno por 1-0, y el Pincha no pudo en el tercer partido, jugado en el Nacional de Lima, donde el Bolso ganó por 2-0 y le puso fin a un ciclo enorme de Estudiantes.

La cuarta y -hasta aquí- última Libertadores del Pincha llegó en 2009, con otro Verón (Juan Sebastián) como gran figura para celebrar ante otro rival brasileño: Cruzeiro. También, como en esta oportunidad, hubo que remar de visitante, porque fue empate sin goles en La Plata, y victoria por 2-1 en Belo Horizonte, con aquel gol de Mauro Boselli que entró en la historia, con un equipo conducido por Alejandro Sabella.

La final entre Estudiantes y Palmeiras, por otro lado, rompe un poco el dominio hegemónico de los brasileños, que se habían acostumbrado a acaparar la definición, con cinco de las últimas seis finales entre compatriotas; sólo Boca, vencido por Fluminense en 2023, había alterado esa ecuación. El Pincha, ahora, intentará quebrar una serie de siete títulos seguidos para Brasil: el último que festejó al margen del país vecino fue River, con el 3-1 sobre Boca en Madrid. Luego fue el turno de Flamengo (2019, 2022 y 2025), Palmeiras (2020 y 2021), Fluminense (2023) y Botafogo (2024). El Verdão, por su lado, también necesitó del desempate por penales para regresar al encuentro decisivo, a expensas de Fluminense.

Pero esta vez hay algo más: el partido también puede marcar para Estudiantes buena parte de su año, el futuro inmediato de su proyecto deportivo y hasta la posibilidad de seguir persiguiendo un objetivo que en La Plata se plantearon hace tiempo: llegar al Mundial de Clubes de 2029. Estudiantes llegó a la final de la Libertadores en un año en el que casi todo lo demás fue quedando en el camino. Perdió la final de la Supercopa Internacional frente a Rosario Central; quedó eliminado en los cuartos de final de la Copa Argentina ante Platense; en el Clausura está fuera de los playoffs, a cinco puntos de Independiente, el último que hoy se clasificaría, cuando quedan apenas tres fechas; y en la tabla anual está a tres unidades de los puestos de Copa Sudamericana.

Le queda todavía la Supercopa Argentina contra Independiente Rivadavia, el 13 de noviembre, en la cancha de Belgrano, durante la fecha FIFA, un título que no otorga la clasificación a ninguna otra competencia ni cambia demasiado el escenario. La Libertadores sí puede cambiar todo.