
El estado de California experimentó en el último año una disminución neta de 54.000 habitantes, situando la población total en 39.593.000 personas al 1 de enero, según el informe oficial publicado por el Departamento de Finanzas de California.
Este descenso interrumpe una racha de tres años de crecimiento demográfico tras la pandemia de COVID-19 y atribuye a factores económicos, especialmente el alto costo de vida, el protagonismo en la migración interna reciente.
La magnitud de esta disminución representa un giro significativo para la entidad federada más poblada de Estados Unidos, que no registraba un crecimiento superior a 230.000 habitantes desde el año 2015. De acuerdo con el análisis difundido por New York Post, la tasa de variación fue un -0,14%, situando a California en una encrucijada demográfica sin precedentes en la última década.
A través del informe oficial se especificó que este cálculo combina fuentes administrativas como nacimientos, defunciones, cambios de domicilio en licencias de conducir y datos de migraciones nacionales e internacionales.
Los Ángeles: epicentro del éxodo poblacional estatal
Entre los condados más afectados, Los Ángeles lideró la pérdida de residentes: 64.000 personas abandonaron la jurisdicción en 2025, cifra máxima entre los condados californianos según datos estatales.
Ninguno de los cinco condados más poblados alcanzó un crecimiento superior al 0,4%. En el ámbito urbano, la ciudad de Los Ángeles sufrió una reducción del 0,9% en su población, mientras que Long Beach perdió 0,2% y Anaheim 0,1%. Por contraste, Sacramento se consolidó como el núcleo urbano de mayor crecimiento entre las 10 ciudades más habitadas, con un avance del 1,3% de su población.
Estos flujos migratorios se han concentrado especialmente en áreas metropolitanas que, previamente, ofrecían atractivos laborales y culturales, pero que en los últimos años se han visto impactadas por la escalada de los precios en bienes y servicios esenciales.
Valor de la vivienda y otros precios en la decisión de migrar
La explicación de esta tendencia se encuentra en los costos de vida. Una investigación citada por New York Post en marzo de este año señaló que quienes migran desde la entidad optan por asentarse en comunidades donde el gasto mensual en vivienda es, en promedio, 672 dólares inferior al del barrio que dejaron atrás.
El reporte subrayó que: “Californianos se están mudando a ubicaciones más asequibles. El promedio de quienes dejan el estado se establece en vecindarios con un costo mensual de vivienda notablemente menor”.
Además, los habitantes de California pagan en promedio 11% más por comestibles, 40% más por gasolina y 61% más en servicios básicos respecto al promedio nacional, según los datos divulgados. La gasolina, en particular, es el insumo más costoso a nivel país: el pasado sábado, el precio promedio por galón alcanzó los USD 6,08.
En respuesta a la pregunta central sobre la dinámica migratoria, la disminución neta de 54.000 residentes en California, reportada oficialmente al 1 de enero según el Departamento de Finanzas estatal, refleja el impacto acumulado de los altos costos de vivienda, bienes y servicios frente a otras alternativas más asequibles en el territorio estadounidense.
Este éxodo es encabezado por la salida sostenida de residentes del condado y la ciudad de Los Ángeles, cuya pérdida se cifra en 64.000 personas en el periodo examinado por las autoridades.
Cómo se mide la población y cuál es el sustento estadístico
El Departamento de Finanzas de California elabora sus estimaciones de población utilizando el método de cambios de domicilio por licencias de conducir para el cálculo estatal, así como registros administrativos de nacimientos, defunciones, inscripciones escolares, declaraciones fiscales, movimientos migratorios, inscripciones en servicios médicos (Medicare y Medi-Cal), además de información sobre población en viviendas y alojamientos colectivos (residencias estudiantiles o militares).
Estos modelos también incorporan datos del Censo 2020 y ajustes basados en la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense (ACS).
A nivel local, los cambios residenciales se complejizan integrando variables como el saldo anual de construcción, demolición y reconversión de viviendas, y una medición diferenciada de las viviendas militares u ocupaciones colectivas, señaló el informe técnico del propio Departamento de Finanzas.
California, consolidada como la entidad federativa con mayor población en el país, enfrenta ahora un escenario inédito en el que la movilidad interna se impone sobre los factores de crecimiento natural y migración internacional, remarcando la relevancia de la asequibilidad y el costo de vida en la conformación del mapa demográfico estadounidense.
