Falta agua en la región: 160.000 hectáreas de trigo ya están en condición regular

Falta agua en la región: 160.000 hectáreas de trigo ya están en condición regular
Falta agua en la región: 160.000 hectáreas de trigo ya están en condición regular
La falta de lluvias comenzó a dejar consecuencias concretas sobre los cultivos de la Región Núcleo. Unas 160.000 hectáreas de trigo, equivalentes al 10% del área implantada, ya se encuentran en condición regular por déficit hídrico, según el informe publicado este jueves 17 de septiembre por la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario.

El dato resulta particularmente relevante para Casilda y el sur santafesino porque el trigo se acerca a una de las etapas de mayor demanda de agua y algunos lotes de la provincia ya comenzaron a transitar fases decisivas para la definición del rendimiento.

Septiembre viene con lluvias por debajo de lo normal

En lo que va del mes, los registros acumulados en la Región Núcleo oscilan entre 5 y 35 milímetros.

Los valores históricos normales para todo septiembre se ubican entre 30 y 70 milímetros, aumentando de oeste a este. La falta de nuevas precipitaciones está provocando que las reservas de humedad retrocedan día tras día.

La comparación con el año pasado muestra además un escenario completamente diferente.

En septiembre de 2025 había unas 55.000 hectáreas de trigo en condición regular, pero el problema entonces eran los excesos de agua. Ahora la superficie comprometida prácticamente se triplicó y la causa es exactamente la opuesta: falta de humedad.

Pese al deterioro, la mayor parte del cultivo todavía conserva buenas perspectivas: 25% de los lotes está en condición buena, 50% muy buena y 15% excelente.

El momento más delicado está por comenzar

El problema es el momento en que aparece el déficit.

Actualmente, 42% del trigo de la Región Núcleo continúa en macollaje, 52% está encañando, 5% desplegando la hoja bandera y 1% ya tiene la espiga embuchada.

Estos últimos lotes se encuentran principalmente en el sudeste cordobés y el centro-sur santafesino.

A medida que el cultivo avanza hacia hoja bandera, espigazón y floración aumenta considerablemente su necesidad de agua. Por eso, las lluvias de las próximas semanas serán determinantes para sostener el potencial de rendimiento.

Bigand y María Susana ya muestran señales

El informe incluye situaciones muy cercanas a Casilda.

En Bigand, las últimas heladas provocaron daños foliares de diferente intensidad. Los técnicos observaron que los lotes con mejor fertilización mostraron una mayor capacidad para soportar el frío.

En María Susana, donde algunos trigos ya comienzan la espigazón, los especialistas advierten que desde este momento tanto la falta de lluvias como eventuales heladas tardías pueden empezar a modificar el potencial de rendimiento.

También aparecen síntomas de estrés hídrico en otros sectores de la región. En Marcos Juárez se observa amarillamiento de plantas y en Carlos Pellegrini comienzan a aparecer señales en las hojas inferiores vinculadas con una menor absorción de nitrógeno.

Por ahora, la sanidad no constituye el principal problema. La mancha amarilla continúa presente, aunque las bajas temperaturas frenaron su avance, y se preparan aplicaciones de fungicidas en distintos lotes para proteger la hoja bandera.

El maíz avanzó fuerte, pero ahora también necesita lluvia

La falta de humedad empieza a trasladarse además a la campaña gruesa.

La siembra de maíz 2026/27 alcanzó aproximadamente 970.000 hectáreas en la Región Núcleo, cerca del 40% de la superficie prevista.

Solamente durante los últimos siete días se implantaron alrededor de 470.000 hectáreas, pero el ritmo comienza a encontrar un límite en la humedad disponible.

En los alrededores de Carlos Pellegrini la siembra ya terminó, mientras que en Cañada de Gómez los productores esperan algunos milímetros para poder continuar.

Más al sur, el frío agregó otra dificultad.

En María Susana y alrededores, donde la siembra ya finalizó, alrededor del 90% del maíz implantado todavía no emergió. Los únicos lotes que lograron hacerlo son aquellos sembrados entre el 20 y el 25 de agosto.

En otros puntos de la Región Núcleo, la emergencia está demorando hasta 15 días debido a las bajas temperaturas.

¿Cuándo puede llover?

La perspectiva inmediata no muestra, por ahora, una solución contundente.

GEA anticipa un aumento de las temperaturas durante el fin de semana y el posterior ingreso de un frente frío. Para el domingo 20 de septiembre existe probabilidad de chaparrones y tormentas aisladas, aunque los modelos proyectan precipitaciones poco generalizadas y de volumen moderado.

Esto significa que una misma tormenta puede dejar agua suficiente en algunas localidades y prácticamente nada a pocos kilómetros de distancia.

Para el sur santafesino, las próximas lluvias serán importantes por partida doble: el trigo necesita agua justo antes de ingresar en su período crítico y el maíz requiere humedad superficial para completar la siembra y favorecer una emergencia uniforme.