
El relevamiento, que abarca el período del 23 al 29 de septiembre, precisó que la recolección concluyó tanto en el sector este como en el oeste de la región algodonera, con una actividad fuertemente concentrada en el departamento 9 de Julio. Si bien el ciclo se inició con óptimas reservas de agua y buenas condiciones ambientales, las elevadas temperaturas y las precipitaciones irregulares durante la fructificación impactaron en el oeste. Posteriormente, las lluvias tardías prolongaron la cosecha e incidieron negativamente en la calidad de la fibra por la exposición extendida a la intemperie.
Lluvias que traen alivio al trigo
El regreso de las precipitaciones tras seis semanas de sequía aportó un alivio clave para los trigales de la región, los cuales transitan las etapas de floración e inicio de fructificación. Aunque el agua limitó de forma temporal el tránsito de maquinarias, permitió recomponer la humedad superficial del suelo y revertir el amarillamiento de hojas generado por el estrés hídrico y la menor absorción de nitrógeno. Durante los últimos días, los productores avanzaron además con labores de fertilización nitrogenada y monitoreo de lotes.
Avanza la siembra pesada para la campaña 2026/2027
En paralelo, los cultivos correspondientes al nuevo ciclo agrícola 2026/2027 comenzaron a dar sus primeros pasos en el territorio santafesino:
* Girasol: Con una intención de siembra estimada en 170.000 hectáreas, los primeros lotes en el centro-norte del departamento General Obligado ya muestran el despliegue del cuarto par de hojas verdaderas.
* Maíz temprano: Se proyecta una superficie de 98.000 hectáreas para la zona delimitada. En el centro-sur del departamento Las Colonias, los cuadros ya se encuentran en plena fase de emergencia y desarrollo vegetal.
