
El parque acuático Bucky Dent de Hialeah, Florida, fue cerrado de forma indefinida por el Departamento de Salud de Florida después de que inspectores detectaran que sus tres piscinas operaban sin un permiso válido.
La medida se produjo cinco días después de la reapertura y al día siguiente de una emergencia médica en una de las piscinas. La ciudad informó que un hombre de 80 años sufrió una descompensación y fue trasladado a un hospital.
El incidente médico y las versiones cruzadas
La secuencia que llevó al parque al centro de la atención pública comenzó con una emergencia en una de las piscinas. Un hombre de 80 años sufrió un episodio médico dentro del agua y luego fue trasladado a un hospital.
De acuerdo con Miami Herald, a partir de ese hecho surgieron relatos distintos sobre el rescate. La versión oficial de la ciudad sostiene que los salvavidas actuaron de inmediato y lograron salvar la vida del hombre antes de la llegada de los equipos de emergencia.
El portavoz municipal Julio Ligorria elogió su reacción y aseguró que lo sacaron del agua y lo reanimaron en unos 15 o 20 segundos.
Por su parte, Kevin Palmer, un profesor de álgebra de octavo grado de 33 años y exsargento del Ejército de Estados Unidos, contó al mismo medio que estaba en la piscina el martes cuando oyó a otros bañistas alertar a un salvavidas de que un hombre llevaba demasiado tiempo bajo el agua.
“Tomé la iniciativa de revisar al hombre porque todos se apartaron”, dijo Palmer. Se puso las gafas, nadó hasta el fondo, lo encontró inconsciente y lo llevó a la superficie antes de ayudar a acercarlo al borde.
Palmer discutió la versión sobre una reanimación inmediata: “No hice RCP. Me estaba preparando para hacerla, pero los salvavidas me dijeron que se hacían cargo”. Luego agregó: “No fue hasta que, creo, uno de los socorristas más veteranos se acercó un minuto o dos después, y lo oí decir: ‘Vamos, hagamos la RCP, compresiones torácicas ahora’”
El paciente está en buen estado y recibió atención en Mount Sinai Medical Center de Miami Beach, precisó NBC Miami.
De la reinauguración al cierre por falta de permiso
La clausura llegó cinco días después de la reapertura oficial del parque acuático, celebrada el 31 de julio con un acto de corte de cinta encabezado por autoridades locales. Antes de esa actividad, el alcalde Bryan Calvo había celebrado que las familias de Hialeah volverían a tener un lugar para nadar y reunirse después de siete años.
Ese regreso duró menos de una semana. Según detalló el Miami Herald, el Departamento de Salud de Florida ordenó el cierre temporal de las tres instalaciones acuáticas del complejo tras concluir que operaban sin los permisos requeridos y fuera de cumplimiento con las normas estatales para piscinas públicas.
Un aviso en la puerta del parque advirtió a los visitantes que se acercaban a la puerta: “Esta piscina NO cumple con el Estatuto 514 de Florida ni con el Código Administrativo 64E-9 de Florida y puede poner en peligro la salud, la seguridad o el bienestar de las personas que utilicen estas instalaciones”.
Tal como citó CBS News, Ligorria sostuvo que el municipio había completado inspecciones previas y se emitieron los permisos, pero que “debido a una omisión en el llenado de un formulario, el permiso del departamento de salud sigue pendiente de aprobación”.
Desde la ciudad se señaló que la ausencia del formulario se debió a un error en la administración; sin embargo, no detallaron qué permisos se mantenían activos previos a la reapertura.
El Departamento de Salud estatal no ha expresado relación alguna entre la emergencia médica del martes y las infracciones especificadas en los avisos de cierre. Además, en dichos avisos no se menciona que la emergencia haya motivado la inspección realizada por el departamento.
El Miami Herald reportó que los registros públicos del organismo estatal muestran que las piscinas de Bucky Dent Park fueron inspeccionadas por última vez el 15 de enero y que entonces la instalación figuraba con estado “cerrado”.
Ligorria precisó al mismo medio que el municipio busca incorporar medidas de seguridad adicionales, entre ellas cámaras y vigilancia por video, además de revisar un problema mecánico vinculado con una bomba.
