Florida vota la Enmienda 3: qué propone la reforma de los impuestos a la propiedad

Florida vota la Enmienda 3: qué propone la reforma de los impuestos a la propiedad
Florida vota la Enmienda 3: qué propone la reforma de los impuestos a la propiedad

Los votantes de Florida decidirán el 3 de noviembre si aprueban la Enmienda 3, una reforma que ampliaría la exención fiscal de las viviendas principales y modificaría los límites de tasación de otras propiedades. La propuesta necesita al menos el 60 % de los votos para incorporarse a la Constitución estatal.

La iniciativa afecta uno de los gastos que más inciden en el presupuesto de los hogares de Florida: el impuesto a la propiedad. Ese tributo se calcula a partir del valor tasado de una vivienda y financia servicios de condados, ciudades y distritos especiales, como bomberos, policía, bibliotecas, parques, recolección de residuos e infraestructura local.

Para muchos propietarios, la factura anual reúne varios gravámenes bajo una misma boleta. La Enmienda 3 no eliminaría todos esos impuestos ni modificaría la parte destinada a las escuelas públicas. Esa diferencia resulta clave: incluso quienes reciban el beneficio seguirían pagando el componente escolar y cualquier saldo correspondiente a otros cargos locales.

Un voto por el “sí” ampliaría la exención sobre impuestos no escolares

El beneficio de exención para impuestos no escolares de las viviendas principales subiría a USD 250.000 en 2028 (EFE /EPA/PETER FOLEY)

Marcar “sí” implica respaldar una exención mayor para quienes cumplan los requisitos de homestead, el beneficio que Florida reserva para la vivienda donde una persona vive de forma permanente. No se aplica, por ejemplo, a una casa de vacaciones, una propiedad de alquiler o un inmueble comercial.

El máximo de la exención para impuestos no escolares subiría a USD 150.000 en 2027 y a USD 250.000 en 2028. A partir de entonces, el monto se ajustaría por inflación.

La explicación publicada por NBC Miami indica que ese monto se resta del valor imponible de la vivienda antes de calcular los gravámenes que no corresponden a las escuelas. Por ejemplo, una propiedad con un valor imponible de USD 300.000 quedaría sujeta a impuestos no escolares sobre USD 50.000 cuando la exención alcance USD 250.000.

Sin embargo, el ahorro no equivale a una eliminación total de la factura. Los impuestos escolares seguirían vigentes, ya que la ampliación no abarca esa parte del recibo. El efecto final dependerá del valor tasado de cada casa, de las exenciones existentes y de las tasas que aplique cada gobierno local.

La propuesta también reduciría del 10 % al 5 % el máximo anual de incremento del valor tasado de propiedades sin la exención homestead. Allí se incluyen, entre otras, segundas viviendas, inmuebles de alquiler y locales comerciales. Ese límite afecta el valor de tasación, no impone un tope directo de 5 % al aumento de la cuenta de impuestos.

Los nuevos residentes tendrían que esperar cinco años

Los nuevos habitantes que se establezcan tras el cierre de 2026 deberán esperar cinco años para acceder a la exención completa (REUTERS/Marco Bello)

La fecha de residencia es otro punto central. Quienes ya sean residentes de Florida al 31 de diciembre de 2026 y reúnan los requisitos podrían acceder a la ampliación desde su entrada en vigor. En cambio, quienes se establezcan después conservarían inicialmente la exención vigente y recibirían el incremento a partir de su quinto año con el beneficio, en la medida en que la Constitución de Estados Unidos lo permita.

Si la Enmienda 3 obtiene la aprobación requerida, entrará en vigor el 1 de enero de 2027. Un voto por el “no” mantendría el sistema actual: no aumentaría la exención para impuestos no escolares ni cambiaría el límite anual de tasación para propiedades no acogidas al beneficio.

El centro de investigación fiscal Florida TaxWatch calculó, de acuerdo con una guía recogida por Jacksonville Today, que la reforma reduciría los ingresos locales por impuestos a la propiedad en USD 45.800 millones durante cinco años. El organismo estimó una baja de USD 4.900 millones en el primer año, con una proyección de USD 11.800 millones para el ejercicio fiscal 2031-2032.

El ahorro para propietarios convive con el debate por los servicios locales

Quienes respaldan la medida sostienen que podría aliviar el costo de conservar una vivienda en un estado donde pesan otros gastos, como seguros, alimentos y servicios públicos. Chuck Bonfiglio Jr., presidente de Florida Realtors, aseguró que “la asequibilidad está en primer plano para todos los habitantes de Florida y necesitan un alivio significativo”.

En Jacksonville, el cálculo de Florida TaxWatch apunta a que una persona con la exención máxima podría ahorrar USD 1.121 en 2027 y USD 2.258 en 2028 si las tasas locales no cambian. La estimación para los primeros cinco años asciende a USD 10.153, detalló el medio local.

Los opositores advierten que una menor recaudación podría llevar a recortes, alzas de tarifas u otros impuestos. La Asociación de Alguaciles de Florida expresó preocupación por el financiamiento de la seguridad pública, mientras que autoridades locales mencionaron posibles consecuencias para parques, infraestructura, bibliotecas y programas comunitarios.

Chris Hand, abogado y exjefe de gabinete de la Alcaldía de Jacksonville, afirmó a Jacksonville Today que los gobiernos locales tendrían tres alternativas principales: “recortar gastos, encontrar eficiencias para ahorrar dinero y aumentar otros ingresos”.

Para los votantes, la decisión enfrenta un posible ahorro tributario individual con el alcance de los recursos disponibles para los servicios de cada comunidad.