
En medio del anuncio del regreso de Baywatch, la icónica ficción de los 80 que gira en torno a las aventuras de un grupo de guardavidas en la playa Malibú en Los Ángeles, desde la producción lanzaron el primer adelanto y un detalle no pasó inadvertido por los fanáticos. Es que Stephen Amell asumirá el papel de Hobie Buchannon, el hijo de Mitch (David Hasselhoff), por lo que Jeremy Jackson —el Hobie de los años 90— no formará parte del proyecto.
Jackson obtuvo el papel de Hobie a los diez años, tras superar en las audiciones a un joven Leonardo DiCaprio. Durante casi una década, el actor disfrutó de una fama descomunal gracias a un éxito que alcanzó el Récord Guinness como la ficción más vista del planeta y catapultó al estrellato a figuras como Pamela Anderson. Sin embargo, detrás de ese fenómeno masivo, la abundancia de dinero y la popularidad destruyeron la estabilidad del pequeño actor.
Con solo 18 años y ganancias de millones de dólares, Jackson abandonó la serie de forma abrupta. Tal como comentó en varias entrevistas, la soberbia y el consumo de drogas le permitieron continuar con su carrera. Su vida ingresó en un declive destructivo: consumió marihuana, derivó en una severa adicción a las metanfetaminas e incluso aprendió a fabricar dicha sustancia en su hogar para financiar su consumo. A los 19 años enfrentó su primer arresto por posesión y venta, hecho que lo llevó tres meses a prisión.
Durante un episodio de 2006 de E!’s Child Star Confidential, habló de su adicción a las drogas y de cómo lo afectó la fama a tan corta edad. “Probablemente gané entre 2 y 3 millones de dólares con Baywatch”, reveló por aquel entonces. “Tenía todos los medios para destruirme: tenía mucho dinero y mucha gente a mi alrededor que en realidad no eran mis amigos, pero yo creía que sí, y me metí de lleno en un espiral descendente de estilo de vida”, añadió.
Los problemas judiciales y mediáticos se multiplicaron durante la siguiente década. En 2012 contrajo matrimonio con la modelo Loni Willison, quien lo denunció años más tarde por agresión física e intento de estrangulamiento. En 2015, su participación en el reality Celebrity Big Brother UK duró apenas tres días: la producción lo expulsó inmediatamente tras un incidente donde abrió sin consentimiento la bata de una compañera.
Ese mismo año, el ex actor tocó fondo en el ámbito legal al protagonizar dos incidentes de apuñalamiento en Los Ángeles, uno de ellos contra una mujer. Estos ataques le valieron una condena de 270 días de prisión y cinco años de libertad condicional, acuerdo judicial que concluyó en 2017.
Tras cumplir sus penas con la justicia y tras varios pasos por clínicas de rehabilitación, Jackson tomó la decisión de alejarse para siempre de los reflectores hollywoodenses. Reapareció públicamente en 2024 durante la alfombra roja del documental After Baywatch: Moment in the Sun, en Santa Mónica, donde exhibió una imagen física completamente renovada.
En la actualidad, el exintérprete de 46 años trabaja como entrenador personal y guía de recuperación para personas con adicciones. En varias ocasiones, Jackson aseguró que ayuda a otros a salir de las adicciones para sostener su propia sobriedad, lejos del brillo superficial de la actuación.
