Fuerte reclamo político por el abandono de la Ruta 34 y la falta de inversión nacional

Fuerte reclamo político por el abandono de la Ruta 34 y la falta de inversión nacional
Fuerte reclamo político por el abandono de la Ruta 34 y la falta de inversión nacional

El Senado de la provincia de Santa Fe fue escenario de una audiencia pública que reunió a legisladores, intendentes, presidentes comunales, referentes institucionales y vecinos para abordar el estado crítico de la Ruta Nacional N° 34, en un contexto marcado por la falta de inversión del Estado nacional.

La jornada dejó en claro un diagnóstico compartido: el corredor vial atraviesa una situación de deterioro estructural que impacta tanto en la seguridad como en la producción, y requiere respuestas urgentes.

Un reclamo transversal desde el territorio

La audiencia fue encabezada por el senador Felipe Michlig y el senador Esteban Motta, con la participación de legisladores provinciales y nacionales, autoridades locales y representantes de distintos sectores.

Durante la apertura, Michlig expresó la preocupación generalizada por el estado de la ruta y advirtió que el corredor, históricamente vinculado a la producción y el trabajo, hoy se ha transformado en un espacio de riesgo permanente para quienes lo transitan.

En esa línea, remarcó la falta de respuestas por parte del Gobierno nacional y señaló que, ante esa ausencia, la provincia ha debido avanzar con obras clave para mejorar la seguridad vial.

Una problemática que excede a una ruta

Por su parte, Motta planteó que el deterioro de la Ruta 34 no es un hecho aislado, sino parte de una crisis más amplia de la infraestructura vial a nivel nacional.

El legislador sostuvo que el país necesita priorizar la inversión en corredores estratégicos, especialmente en aquellos que concentran gran parte del flujo productivo.

La discusión, en ese sentido, trascendió lo local y se instaló como un reclamo del interior productivo frente a la falta de políticas sostenidas en materia de obras públicas.

Datos alarmantes y testimonios del territorio

Durante la audiencia, especialistas de la Agencia Provincial de Seguridad Vial aportaron datos que reflejan la gravedad de la situación, señalando que se trata de uno de los corredores más peligrosos de la provincia.

Las estadísticas expuestas evidenciaron altos niveles de siniestralidad, vinculados a factores como la falta de iluminación, el deterioro de la traza y la ausencia de mantenimiento adecuado.

A su vez, intendentes y presidentes comunales coincidieron en que muchas localidades han debido intervenir con recursos propios para realizar mejoras parciales, en una ruta que depende de la órbita nacional.

De la denuncia a las acciones concretas

Uno de los ejes centrales del encuentro fue la necesidad de avanzar más allá del diagnóstico y definir medidas concretas.

En ese marco, surgió como propuesta la posibilidad de impulsar un recurso de amparo colectivo ante la Justicia, con el objetivo de exigir al Estado nacional respuestas inmediatas y obras estructurales.

Además, se plantearon alternativas como la transferencia o concesión de corredores viales, en busca de mecanismos que permitan garantizar inversiones sostenidas.

Un debate que expone tensiones políticas

Durante el cierre de la jornada, distintos referentes coincidieron en que la falta de inversión en infraestructura vial responde a decisiones políticas que impactan directamente en las economías regionales.

En ese sentido, se cuestionó el enfoque del gobierno nacional en materia de gasto público, señalando que el equilibrio fiscal pierde sentido si se traduce en un deterioro de obras esenciales.

Un reclamo que busca amplificarse

La audiencia pública dejó como resultado un posicionamiento conjunto de distintos actores políticos e institucionales, con el objetivo de visibilizar la problemática y generar presión para obtener respuestas.

El deterioro de la Ruta 34 aparece así como un símbolo de una discusión más amplia: la necesidad de inversión en infraestructura para sostener el desarrollo productivo y garantizar condiciones de seguridad en todo el territorio.

En ese contexto, el desafío será transformar el reclamo en acciones concretas que permitan revertir una situación que, según coincidieron los participantes, ya no admite dilaciones.