
El premio de $250.000 del bingo quedó en casa gracias a la solidaridad de un corazón enorme: el de Pipa, quien mostró con orgullo el cartón ganador y explicó la razón de su invalorable actitud:
«Lo hice porque sé el esfuerzo que hay detrás de cada comisión y para que los peques tengan las herramientas necesarias para poder entrenar», expresó el joven.
Profundo agradecimiento institucional
Desde la dirigencia subrayaron que este valioso aporte económico será destinado íntegramente al desarrollo de las actividades formativas de los niños que practican la disciplina, a quienes definieron como «el verdadero motor de todo lo que hacemos».
Por último, extendieron el reconocimiento a todos los compradores y colaboradores que apoyaron la venta del bingo, destacando que el respaldo de la región es fundamental para el sostén diario del club.
