Los Golden State Warriors convirtieron un centro de entrenamiento en Las Vegas en una pieza de su estrategia para seguir siendo competitivos en la NBA, en un momento en que la franquicia encara la próxima temporada con una plantilla casi igual a la que terminó décima en el Oeste y con las limitaciones que impone el tope salarial tras la rotura del ligamento cruzado anterior de Jimmy Butler.
Según The Athletic, la instalación —a unos 25 minutos del Strip de Las Vegas, en un parque industrial que antes albergó una pista de karting— se volvió en los últimos cinco veranos la “segunda casa” de la organización durante la Summer League. Dentro del equipo ya la llaman “Chase South”.
La apuesta no es menor: aunque la franquicia no es dueña del edificio, el histórico encargado de utilería, Eric Housen, estimó que la organización invirtió “cerca de USD 1 millón” para adecuarlo. El equipo, aun así, siguió pagando las mismas tarifas de uso de cancha que cualquier otro cliente.
La instalación refleja una búsqueda de ventajas al margen de las grandes incorporaciones, después de que el plan de “dos líneas temporales”, que debía prolongar la era de Stephen Curry tras las selecciones de James Wiseman y Jonathan Kuminga, no funcionó como se esperaba.
La decisión de LeBron James de no firmar con Golden State, explicó la publicación, reforzó además la percepción interna de que el equipo ya no es visto como una amenaza fuerte en la Conferencia Oeste.
“Si entras aquí y no lo habías visto antes, vas a decir: ‘Guau, ¿estamos en el Chase Center?’”, dijo Larry Harris, gerente general adjunto de los Warriors, citado por el medio.
El edificio pasó de pista de karting a base de verano de Golden State
El lugar es el Las Vegas Basketball Center. En su interior hay fotos de Curry, Draymond Green, Steve Kerr y otros jugadores, entrenadores y empleados actuales y anteriores de la franquicia. Del techo cuelgan banderas de los Warriors y de las Golden State Valkyries.
Dos de las canchas que usa el complejo son los mismos pisos sobre los que jugó Golden State en temporadas recientes, no reproducciones.
El edificio también tiene cinco canchas de tamaño reglamentario, una sala de pesas, un espacio de trabajo para el equipo de relaciones públicas encabezado por Raymond Ridder y un área para el chef del club, que prepara comidas a pedido mientras los jugadores entrenan.
El origen del proyecto se remonta a casi una década, cuando Eric Bauman y su esposa, Claire Kohatsu, buscaban un gimnasio para su hijo mayor y sus compañeros de secundaria. Esa búsqueda llevó a Bauman a descubrir que el edificio donde funcionaba la pista de karting estaba en venta.
Bauman compró la propiedad y recibió las llaves el 1 de enero de 2020. Transformó la pista de cemento en una instalación de básquetbol con varias canchas, cada una con el escudo familiar, y se preparó para abrir a comienzos de marzo.
Una semana después de que el centro recibiera su primer evento, la pandemia de COVID-19 paralizó toda actividad. Bauman mantuvo el lugar durante el cierre y no volvió a organizar otro evento hasta el Día de los Caídos de 2021.
Los Warriors lo adaptaron para evitar gimnasios prestados y horarios limitados
Cuando la NBA retomó su calendario de pretemporada y los Warriors buscaron una sede fija para sus prácticas de Summer League en agosto de 2021, el centro ya estaba disponible.
Housen, con cuatro décadas en la franquicia, quería algo más que un gimnasio temporal.
“Cuando empezamos aquí, fue en 2005, creo. Practicamos en múltiples instalaciones distintas. Y era así: tenías ese bloque de dos horas. Un equipo estaba antes que tú, otro después, había gente pasando por el entrenamiento”, recordó Housen, citado por The Athletic.
Esa experiencia llevó al equipo a construir un espacio que pudiera sentir como propio con el paso del tiempo. Desde entonces, mejoraron los equipos de entrenamiento, incorporaron relojes de posesión y soportes de canasto de mayor calidad, y cubrieron las paredes con imágenes, marcas y objetos de la organización.
Entre esos elementos figura un sector dedicado al premio Deki Brate, que reconoce a miembros del club que encarnan el espíritu del exasistente Dejan Milojević, fallecido de manera repentina en 2024 tras un infarto.
La instalación puede ser utilizada durante todo el día por jugadoras de las Valkyries y por jugadores de los Warriors cuando están en Las Vegas.
Brandin Podziemski asistió a varios entrenamientos recientes de Summer League y trabajó en una cancha contigua. Curry también la utilizó cuando pasó por la ciudad en otras ocasiones.
La apuesta también funciona como una vidriera para la liga. Harris explicó que agentes libres y otros jugadores visitan el lugar, entrenan allí y difunden entre colegas cómo es el entorno cotidiano que ofrece Golden State.
“También hay una parte de venta cuando uno entra aquí. Un agente libre entra, los jugadores entran y dicen: ‘Oye, ¿puedo venir a entrenar con ustedes?’. De repente, la voz corre: ‘Así es como se vive cada día’”, afirmó Harris.
El centro ya atrae a otras figuras de la liga
Durante julio circula por el edificio una gran cantidad de personal de la NBA, mientras los partidos informales suelen repartirse entre las cinco canchas.
Harris cree que la tendencia iniciada por Golden State, con una instalación propia para esta etapa del calendario, terminará siendo replicada por otros equipos.
Uno de los ejemplos más visibles ocurrió el mismo día en que Giannis Antetokounmpo fue traspasado de los Milwaukee Bucks al Miami Heat.
Bauman contó que el jugador estaba entrenándose dentro del centro esa noche y que regresó al día siguiente entre bromas sobre la noticia.
Según Bauman, Antetokounmpo terminó pasando tres días seguidos en la instalación, incluida una sesión junto a su nuevo compañero, Bam Adebayo.
Ese tipo de visitas, para los Warriors, refuerza el valor de una sede que opera como lugar de trabajo, punto de encuentro y herramienta de reclutamiento.
El novato Yaxel Lendeborg, una de las esperanzas del plantel tras la campaña en la que el equipo ganó la Summer League de 2026, dijo que le sorprendió encontrar su propia imagen ya colgada en la pared.
“Es realmente una locura. Miré la pared cuando entré por primera vez y pensé: ‘¿Hacen esto para todos los equipos de la NBA?’. Y me dijeron: ‘No, esto es solo nuestro’. ¿Qué?”, contó.
Lendeborg también destacó un detalle menor que para un novato no lo es: la zona de refrigerios. “Estuve mirando todas las cosas, los snacks que tienen ahí afuera, como: ‘¿Esto es para que lo agarremos nosotros?’. Y me dijeron: ‘Sí, toma todo lo que quieras’. Eso es una locura”, dijo.
Cuando los Warriors se marchan a fines de julio y regresan al Área de la Bahía, el edificio sigue recibiendo jugadores nuevos que pasan por la ciudad.
Bauman aseguró que muchos se detienen al ver los pisos de madera y preguntan por qué hizo una réplica.
No la hizo. Son los mismos tabloncillos sobre los que Curry jugó en California. “Ellos quedan como: ‘¡Guau!’”, relató.
Para Housen, la lógica detrás de todo el proyecto responde a una idea simple: siempre hay margen para mejorar. Esa visión, dijo, la aprendió de otra figura histórica del club, Chris Mullin: “Tres millas no eran suficientes. Cinco millas eran mejores. 200 tiros convertidos no eran suficientes. 1.000 tiros convertidos eran mejores”.
La próxima incorporación a las paredes del recinto será la foto del equipo tomada en el primer día de prácticas de la Summer League en Las Vegas, el mismo grupo que semanas después ganó el torneo de exhibición. “Sin duda, le hemos sacado hasta el último centavo”, sostuvo Housen.
