
La flamante titular del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región analizó el complejo escenario que atraviesan las empresas, advirtió sobre la caída del poder adquisitivo, la competencia de productos importados y la presión impositiva. También habló del empleo, la situación de las pymes y los desafíos que enfrentará durante sus dos años de gestión.
La nueva presidenta del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR), Graciela Acastello, visitó los estudios de Minuto Rafaela y brindó un amplio panorama sobre la realidad económica que atraviesan el comercio, los servicios y la industria.
En una entrevista en la que también repasó su llegada a la conducción de la entidad, Acastello manifestó su preocupación por la caída del consumo, las dificultades de competitividad de las empresas argentinas y el impacto que estas condiciones tienen sobre el empleo.
Si bien reconoció que existen sectores con buenas perspectivas, especialmente aquellos vinculados con la energía, el petróleo, el gas y la minería, advirtió que muchas pequeñas y medianas empresas enfrentan un escenario financiero exigente y necesitan medidas que permitan sostener su actividad.
Una nueva etapa al frente del Centro Comercial
Acastello reconoció que su designación como presidenta representó una sorpresa personal, aunque dentro de la institución su nombre aparecía como una posibilidad natural debido a su extensa trayectoria gremial empresaria.
“Fue una sorpresa para mí. Internamente para muchos no, porque era como que, tantos años en la gremial, yo era la candidata natural”, comentó.
La dirigente explicó que inicialmente tuvo algunas dudas relacionadas con la disponibilidad de tiempo necesaria para compatibilizar sus responsabilidades empresariales con la conducción institucional.
Sin embargo, aseguró que asumió el desafío con orgullo y agradecimiento hacia quienes depositaron su confianza en ella.
“Sé que tengo un trabajo por delante interesante, un gran desafío”, afirmó.
Su mandato tendrá una duración de dos años, de acuerdo con el sistema de alternancia que mantiene la institución entre representantes de la industria y del comercio.
Acastello destacó que esta modalidad permite equilibrar las prioridades de los distintos sectores económicos que integran el Centro Comercial.
Además, señaló que es la segunda mujer en llegar a la presidencia de la entidad, después de Marta Villiner.
“El consumo está muy caído”: preocupación por el comercio y los servicios
Al analizar la situación económica de Rafaela, Acastello fue contundente al describir las dificultades que atraviesa la actividad comercial.
“La situación actual es bastante preocupante, diría yo, desde el punto de vista del comercio y servicios. La verdad que el consumo está muy caído”, sostuvo.
Si bien mencionó que las últimas mediciones mostraron una leve recuperación, aclaró que todavía no resulta significativa como para modificar el panorama general.
Según explicó, uno de los principales factores que condicionan las ventas es la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores.
A esta situación se suman las dificultades que enfrentan numerosas industrias, que también deben administrar sus costos y afrontar una creciente competencia externa.
Para Acastello, esta combinación limita las posibilidades de recuperación del mercado interno y genera incertidumbre sobre la evolución de la actividad económica.
La competencia con China y el problema de los costos industriales
Uno de los puntos más destacados de la entrevista fue la preocupación por la competitividad de la producción nacional frente a los bienes importados, especialmente los provenientes de China.
Desde su experiencia en el sector autopartista, Acastello describió las dificultades que enfrentan las empresas locales para competir en precios.
“Con China competimos de lleno y es imposible. El costo de las materias primas nuestras supera el costo de importar el producto terminado acá”, afirmó.
La empresaria explicó que los fabricantes chinos ofrecen productos con diferentes niveles de calidad y precios, lo que amplía su capacidad de competir en distintos segmentos del mercado.
En ese contexto, consideró que la presión tributaria constituye uno de los principales obstáculos para la industria argentina.
Durante la entrevista mencionó una medición sectorial que ubica esa carga en torno al 56%, cifra que utilizó para ilustrar las dificultades de competir internacionalmente.
“Necesitamos urgente acá que empiece a disminuir esa carga impositiva”, reclamó.
También planteó que la informalidad laboral y comercial genera condiciones de competencia desiguales entre las empresas que cumplen con sus obligaciones y aquellas que operan fuera de los marcos regulatorios.
Empleo en Rafaela: empresas que sostienen sus planteles y pocas incorporaciones
Consultada sobre la situación laboral, Acastello explicó que muchas empresas están realizando esfuerzos para conservar sus equipos de trabajo mientras esperan una recuperación de la actividad.
“Creo que hay muchas empresas que están tratando de sostener los planteles para ver si el tema repunta un poquito”, señaló.
Reconoció que existen compañías que continúan incorporando personal y otras que mantienen buenos niveles de exportación, particularmente en algunos segmentos de la maquinaria agrícola.
Sin embargo, aclaró que esos casos representan una proporción reducida frente a la realidad de numerosas firmas que enfrentan dificultades financieras.
Entre los principales problemas mencionó la falta de créditos accesibles para financiar el capital de trabajo, una herramienta fundamental para sostener la producción y afrontar las obligaciones cotidianas.
La presidenta del CCIRR también hizo referencia a la situación de empresas industriales que atraviesan procesos de crisis y sostuvo que, en muchos casos, las dificultades actuales se suman a problemas acumulados durante años anteriores.
Litigiosidad laboral: una preocupación para las empresas santafesinas
Otro de los temas abordados fue el costo laboral y el impacto de los juicios sobre las empresas.
Acastello sostuvo que Santa Fe presenta niveles elevados de litigiosidad laboral en comparación con otras provincias, una situación que considera especialmente problemática para el sector productivo.
Según explicó, los reclamos vinculados con accidentes de trabajo pueden terminar generando aumentos en las alícuotas de las aseguradoras de riesgos del trabajo (ART), lo que incrementa los costos empresariales.
La dirigente planteó que este escenario requiere soluciones que permitan brindar mayor previsibilidad a quienes generan empleo.
También insistió en que reducir la informalidad contribuiría a ampliar la base de contribuyentes y podría generar condiciones para aliviar la presión tributaria.
Alivio fiscal para las pymes: una medida positiva, aunque tardía
Durante la entrevista, Acastello también se refirió a las medidas anunciadas por el Gobierno nacional para facilitar la regularización de deudas tributarias y aliviar la situación de empresas con dificultades financieras.
Consideró positiva la ampliación de los planes de pago y las disposiciones relacionadas con los embargos, aunque advirtió que muchas firmas ya acumulan importantes obligaciones vencidas.
“Quizás se tendría que haber sacado esta medida mucho antes porque hoy hay demasiadas empresas en mora”, expresó.
Explicó que los intereses acumulados pueden transformar una deuda inicial en un compromiso cada vez más difícil de afrontar.
También valoró las herramientas de compensación tributaria, que permiten utilizar determinados saldos a favor para cancelar obligaciones fiscales.
Para Acastello, este tipo de mecanismos responde a un reclamo histórico del sector empresario, que busca simplificar la relación financiera entre las empresas y el Estado.
Los próximos meses serán exigentes para las empresas
De cara al cierre del año, la presidenta del Centro Comercial advirtió que las obligaciones vinculadas con el aguinaldo y las vacaciones representan un desafío adicional para las finanzas empresariales.
“Son meses que financieramente son exigentes para todas las empresas”, señaló.
Sin embargo, también expresó expectativas favorables sobre algunas actividades que podrían impulsar la economía durante el próximo año.
Entre ellas mencionó la minería, la energía, el petróleo, el gas y la producción agropecuaria, especialmente ante la posibilidad de una buena cosecha.
No obstante, planteó una preocupación central: determinar si el crecimiento de esos sectores será suficiente para sostener al conjunto de las pymes y preservar los niveles de empleo.
“Hay que ver hasta dónde derrama todo eso como para sostener a la mayor cantidad de pymes y el empleo, que es lo fundamental”, sostuvo.
La llegada de comercios chinos a Rafaela y la competencia local
La entrevista también abordó un fenómeno que comienza a tener mayor visibilidad en la ciudad: la instalación de grandes comercios con productos de origen chino.
Acastello reconoció que estos establecimientos representan una competencia importante para los negocios tradicionales, principalmente por sus precios y variedad de mercadería.
Al mismo tiempo, manifestó inquietudes sobre las condiciones en las que compiten los distintos actores comerciales.
Sin embargo, aclaró expresamente que no cuenta con información suficiente para afirmar que esos establecimientos incumplan las normas laborales o comerciales.
La dirigente también reconoció que los precios accesibles resultan atractivos para consumidores que atraviesan dificultades económicas.
“A un mercado pobre las cosas baratas le interesan, le sirven”, reflexionó.
“Necesitamos saber qué país queremos de acá a 30 años”
Hacia el final de la conversación, Acastello planteó la necesidad de construir acuerdos económicos de largo plazo que permitan a las empresas planificar inversiones y estrategias productivas.
Consideró que uno de los principales problemas de Argentina es la falta de continuidad en las políticas vinculadas con la producción, el comercio exterior y la industria.
En ese sentido, reclamó definiciones que trasciendan los cambios de gobierno y permitan establecer reglas claras.
“Dígannos qué vamos a hacer de acá a 30 años. Entonces es mucho más fácil para el industrial prepararse para esas cosas”, expresó.
Para la nueva presidenta del CCIRR, la previsibilidad es una condición fundamental para fortalecer la competitividad, promover inversiones y sostener el empleo.
Con ese diagnóstico, Graciela Acastello inicia sus dos años de gestión al frente de una de las instituciones empresariales más representativas de Rafaela y la región, en un contexto marcado por las dificultades económicas, pero también por las oportunidades que podrían abrirse para determinados sectores productivos.
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