En el marco de la Asamblea General Ordinaria del CCIRR, que tuvo lugar el jueves 29 de octubre, Graciela Acastello asumió la presidencia de la entidad con un discurso en el que convocó a dirigentes, cámaras, comisiones y asociados a “tirar todos del mismo carro”. Con una mirada puesta en el futuro, remarcó que los desafíos actuales exigen estar más unidos que nunca y que la verdadera fuerza del CCIRR reside en el compromiso y el trabajo conjunto de quienes lo integran.
“Buenas noches a todos.
Miembros de la Comisión Directiva, representantes de las distintas cámaras y comisiones, socios, amigos.
Es un honor inmenso y una profunda responsabilidad tomar la palabra hoy aquí. Asumir este lugar en el Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región no es un paso más en mi vida; es el encuentro con una historia que me ha marcado profundamente.
Nuestra institución tiene una trayectoria que nos llena de orgullo. El CCIRR es el reflejo exacto del ADN de nuestra región; una región forjada a base de trabajo, de empuje, de resiliencia frente a las crisis y de una visión de futuro inquebrantable.
Desde hace ya nueve décadas, este espacio ha sido y es el faro y el motor de nuestras industrias, comercios y empresas de servicios. Ha defendido nuestros intereses y ha tendido los puentes necesarios para que nuestra comunidad productiva pueda crecer.
Queremos un Centro cada vez más representativo, más participativo y más cercano a sus asociados, que escuche sus necesidades pero que también se anticipe a los cambios y genere las herramientas necesarias para enfrentarlos.
Entendemos a esta institución como abarcativa de toda una región, y en ese sentido quisiera transmitir nuestra intención de seguir integrando asociados de aquellas localidades que no cuentan con la infraestructura física y humana para poder conformar entidades fuertes y eficientes desde las cuales sean escuchados.
También creemos en la importancia de potenciar nuestra labor a través de los vínculos con entidades colegas y de segundo y tercer grado. Por eso, continuaremos trabajando junto a FECECO, FISFE, ADIMRA, CAME, CAC y UIA; y apoyando a los diversos espacios que abarca nuestra institución: electricistas, comercio exterior, diseño y comunicación visual, proveedores del agro, metalúrgicos, construcción, profesionales del marketing, hotelería y gastronomía, repuesteros del automotor, supermercadistas, transporte automotor, inmobiliarios, seguridad electrónica, empresas del conocimiento, centros comerciales abiertos, CCIRR Joven y las asociaciones representativas del Área industrial, APIR y APAER.
Estamos convencidos también de que el fortalecimiento de la articulación público-privada es fundamental. El diálogo franco, exigente pero constructivo con el Estado, en todos sus niveles, es una herramienta indispensable para generar las políticas de largo plazo y las condiciones necesarias para desarrollarnos y ser verdaderamente competitivos.
Y quiero dedicar un párrafo especial para todo el equipo técnico de la institución, ahora con Tatiana como líder, porque, quizás con menos exposición que un presidente, son una pieza fundamental de la que depende una buena gestión. A todos ellos quiero transmitirles mi profunda confianza para recorrer juntos este camino.
Hoy me toca asumir este desafío con una emoción particular. Soy la segunda mujer en la historia de nuestra institución en ocupar este lugar, y esto es mucho más que un dato anecdótico. Es el reflejo de una entidad que evoluciona, que integra y que mira hacia adelante.
Asumo este rol con la conciencia de que estoy caminando sobre los pasos de quien abrió puertas antes que yo y con el compromiso de dejarlas aún más anchas para las mujeres que vendrán.
Pero, como podrán imaginarse, esta noche mis pensamientos están atravesados por un recuerdo inevitable. Al mirar este salón, sentir este clima solemne de Asamblea, veo en cada rincón la figura de mi padre.
Él no sólo fue parte de esta casa; él vivió, respiró y trabajó por esta institución con una pasión contagiosa. Su protagonismo, su entrega desinteresada y su visión de lo que significa el asociativismo empresario fueron, y siguen siendo, mi mejor escuela.
De él aprendí que estar aquí no se trata de ocupar un sillón sino de servir. De él aprendí que los grandes logros no se consiguen en soledad, sino cuando nos sentamos a la misma mesa a dialogar, a debatir y a “tirar todos del mismo carro”, como solía decir.
Y ese “tirar del mismo carro” hoy cobra un sentido más amplio y necesario. La verdadera fuerza de nuestra institución no reside en una sola persona ni en una sola comisión, sino en el acompañamiento, el compromiso y el trabajo conjunto de todos los dirigentes, de los asociados y de las cámaras y comisiones que la integran.
Cada sector aporta su mirada, sus urgencias y sus saberes. Sólo trabajando en red, potenciando nuestras coincidencias y apoyándonos mutuamente, lograremos que el CCIRR siga siendo el pilar indiscutido de nuestro desarrollo regional.
Hace 51 años de aquella Comisión Directiva en la cual él asumió esta misma responsabilidad. Si hoy estoy aquí, es porque su legado y su amor por esta institución me marcaron el camino. Espero, de todo corazón, estar a la altura de su ejemplo.
Los tiempos que corren nos exigen estar más unidos que nunca. Los desafíos de nuestras organizaciones son complejos pero, si algo nos ha enseñado la historia del CCIRR, es que cuando trabajamos juntos no hay obstáculo que no podamos superar.
Y no quiero terminar estas palabras sin antes hacer algunos agradecimientos personales. En primer lugar, a Gabriel Corrado, que me acompañó pacientemente en esta transición para enseñarme a conocer más este Centro y sus interrelaciones. En segundo lugar, pero no menos importante, a todos mis colegas de la querida Cámara de Industriales Metalúrgicos, que me incentivaron a incorporarme a la Comisión Directiva y me permitieron crecer dentro de ella, con total generosidad y confianza. Y, en tercer lugar, a mi familia, que me apoya y alienta en el camino elegido.
Y, por supuesto, agradezco profundamente a todos nuestros socios por haberme distinguido con el honor de asumir hoy este cargo. Los invito a que sigamos trabajando codo a codo, para honrar la historia de los que estuvieron antes y para construir el futuro que nuestras empresas, nuestra ciudad y nuestra región se merecen.
Muchas gracias.”