Granata negoció dos cambios en el Código Electoral y ahora baraja sus cartas para 2027

Granata negoció dos cambios en el Código Electoral y ahora baraja sus cartas para 2027
Granata negoció dos cambios en el Código Electoral y ahora baraja sus cartas para 2027

Somos Vida terminó acompañando en general la reforma electoral después de conseguir dos modificaciones que resultaban centrales para su futuro: poder presentar una lista de diputados sin candidato a gobernador y garantizar que esa nómina llegue a la elección general si su postulante a la Casa Gris supera el piso de las PASO. Las concesiones despejan el camino para Amalia Granata, que todavía no muestra sus cartas para 2027 y aparece mencionada en diferentes escenarios: desde un acuerdo con La Libertad Avanza hasta un acercamiento a Unidos o una nueva competencia con estructura propia.

La media sanción del nuevo Código Electoral de Santa Fe dejó discusiones públicas, negociaciones reservadas y concesiones que permiten empezar a interpretar cómo los diferentes espacios políticos imaginan la elección de 2027.

Una de esas negociaciones tuvo como protagonista a Amalia Granata.

El bloque Somos Vida terminó acompañando en general el proyecto impulsado por Unidos, pero ese respaldo no estuvo definido desde el comienzo. Se terminó de cerrar pocas horas antes de la sesión y después de que el espacio consiguiera incorporar al texto dos cuestiones que consideraba fundamentales.

Granata tuvo como representante directo en esas conversaciones al diputado Emiliano Peralta, quien participó de una reunión con el ministro de Gobierno, Fabián Bastia, y legisladores radicales y socialistas.

De allí surgieron dos modificaciones que exceden al granatismo y que también habían generado preocupación en otros sectores políticos: la posibilidad de competir por Diputados sin presentar candidato a gobernador y una protección para las listas legislativas frente al umbral de las PASO cuando la candidatura a gobernador del mismo espacio consiga superar ese piso.

Dos cambios técnicos en apariencia, pero con un enorme contenido político. Y, sobre todo, dos herramientas que dejan a Granata con muchas más alternativas disponibles para decidir cómo jugar en 2027.

Primera condición: poder competir por Diputados sin candidato a gobernador

Uno de los pedidos centrales de Somos Vida fue eliminar la obligación de presentar una candidatura a gobernador para poder competir por bancas en la Cámara de Diputados. No es un detalle para el espacio de Granata.

Su principal fortaleza electoral estuvo hasta ahora precisamente en la categoría legislativa. Obligar al sector a construir una candidatura competitiva para la Casa Gris como condición para presentar diputados podía modificar completamente su estrategia.

Con el cambio incorporado, una fuerza podrá presentar una lista para la Cámara baja sin llevar necesariamente candidato a gobernador.

Granata conserva así una alternativa que conoce bien: concentrar toda su potencia electoral en la categoría donde consiguió construir representación durante las últimas elecciones. También podrá decidir exactamente lo contrario.

Si entiende que llegó el momento de competir por la Gobernación, podrá hacerlo llevando simultáneamente una lista propia de candidatos a diputados. La clave es que ahora la decisión será política y no una obligación derivada del sistema electoral.

Segunda condición: proteger la lista de Diputados si el gobernador supera el piso

El otro reclamo quedó incorporado al artículo 121. Según el texto negociado, en las categorías de diputados provinciales y concejales municipales podrán acceder a las elecciones generales las agrupaciones políticas aunque esas listas no hayan alcanzado individualmente el umbral exigido, siempre que la candidatura a gobernador de ese espacio sí consiga superarlo.

¿Por qué era importante para Somos Vida?. Porque una eventual candidatura de Granata a gobernadora generaba una dificultad interna.

Hasta ahora, la periodista y diputada fue la principal electora de su espacio. Si ella abandonara la cabeza de la lista de Diputados para competir por la Casa Gris, Somos Vida debería encontrar otra figura capaz de traccionar votos en la categoría legislativa.

El temor era evidente: que Granata superara cómodamente el piso como candidata a gobernadora, pero que la lista de diputados, sin ella encabezándola, quedara debajo del umbral y ni siquiera pudiera participar de la elección general.

La modificación reduce considerablemente ese riesgo. Granata podrá competir por la Gobernación sabiendo que, si su candidatura supera el piso establecido, la lista legislativa de su espacio también tendrá garantizado el pasaje hacia las generales.

Granata negoció pensando en un 2027 que todavía mantiene abierto

Las dos condiciones permiten otra lectura política. Granata todavía no definió públicamente qué hará en 2027, pero su espacio negoció el Código Electoral procurando no cerrarse ninguna puerta. Y eso demuestra que, independientemente de cuál termine siendo su destino político, Somos Vida se prepara para jugar fuerte.

Los rumores que circulan alrededor de la diputada son varios y, por el momento, deben mantenerse justamente en ese terreno: el de las versiones y especulaciones de la política santafesina. Uno de los escenarios que se menciona es un eventual entendimiento con La Libertad Avanza.

En ese esquema aparecen diferentes alternativas: desde una candidatura de Granata a gobernadora hasta la posibilidad de encabezar una lista legislativa. Incluso circulan especulaciones sobre una eventual participación tanto en el proceso provincial como posteriormente en el nacional, aunque hasta ahora no existe una definición pública que permita dar ese escenario por confirmado.

Hay afinidades discursivas y electorales que alimentan esas versiones, pero falta todavía la decisión política.

¿Y si el destino termina siendo Unidos?

Existe otra hipótesis que comenzó a escucharse con mayor frecuencia en la rosca santafesina: un acercamiento entre Granata y el oficialismo provincial.

Quienes alimentan esa posibilidad observan una mayor sintonía en determinadas discusiones con la administración de Maximiliano Pullaro. También señalan el vínculo político de Emiliano Peralta, uno de los principales hombres del bloque y precisamente el dirigente que llevó adelante las negociaciones por el Código Electoral, con referentes de Unidos.

Eso no significa que exista actualmente un acuerdo electoral. Pero sí incorpora otra alternativa dentro de un tablero que todavía tiene demasiadas piezas por acomodar.

Si el entendimiento avanzara, la gran pregunta sería qué lugar podría ocupar Granata dentro de una coalición que ya tiene que administrar los intereses de radicales, socialistas, PRO y el resto de sus integrantes. Y allí aparece, además, una cuestión política que Granata deberá evaluar: cuánto gana con una estructura oficialista y cuánto podría perder de una identidad construida durante años desde afuera del poder provincial.

La tercera alternativa: Granata sola

Hay un escenario que requiere menos especulaciones porque tiene antecedentes electorales concretos: que Granata vuelva a competir con su propio espacio.

La diputada ya demostró capacidad para construir una cantidad importante de votos sin integrar ninguna de las grandes coaliciones provinciales. Y el nuevo Código podría incluso favorecer su representación.

Según los cálculos planteados alrededor de la reforma, si el nuevo esquema de distribución y el piso acordado hubieran estado vigentes en las elecciones de 2023, Somos Vida habría obtenido 10 diputados en lugar de los siete que consiguió.

El dato ayuda a comprender por qué la discusión del Código Electoral no era secundaria para Granata. Las reglas que comenzarán a regir el próximo proceso pueden potenciar precisamente la categoría en la que construyó su principal capital político.

Un as electoral que Granata todavía conserva

Existe, además, un argumento que la diputada puede intentar explotar cualquiera sea finalmente su decisión.

Desde su llegada a la política provincial, Granata construyó buena parte de su discurso desde un lugar opositor y puede reivindicar que nunca integró el oficialismo santafesino. Ese posicionamiento puede convertirse en un activo en un escenario electoral atravesado por el desgaste de las fuerzas tradicionales. Pero también condicionará cualquier decisión futura.

Un acuerdo con Unidos obligaría a explicar el paso desde una identidad opositora hacia la coalición gobernante. Una alianza con La Libertad Avanza supondría integrarse a una fuerza que gobierna a nivel nacional. Competir nuevamente sola, en cambio, le permitiría preservar con mayor facilidad esa narrativa, aunque sin contar con la estructura de una gran coalición. Es una decisión que todavía no está tomada.

Un Código que le permite barajar varias cartas

Todavía falta tiempo para saber dónde estará parada Amalia Granata cuando comiencen a definirse alianzas y candidaturas. Puede intentar disputar la Gobernación. Puede volver a encabezar una lista para Diputados. Puede construir un acuerdo. Puede competir nuevamente por afuera de las principales coaliciones.

Lo concreto es que el Código Electoral que salió de Diputados le permite mantener abiertas prácticamente todas esas alternativas.

Si decide competir por la Casa Gris, podrá llevar detrás una lista legislativa con mayores garantías de llegar a las generales. Si prefiere preservar su principal capital electoral, podrá presentar candidatos a diputados sin necesidad de inventar una candidatura a gobernador. Y si finalmente alcanza un acuerdo con alguna de las grandes coaliciones, llegará a esa negociación sabiendo que conserva una estructura con votos propios.

Granata todavía no mostró cuál será su carta para 2027. Pero mientras buena parte de la política santafesina discute dónde terminará jugando, su bloque ya consiguió que dos de las reglas del próximo partido le resulten favorables.