
El activista propalestino y residente permanente Mahmoud Khalil, graduado de la Universidad de Columbia, solicitó a la Corte Suprema que revise su caso para impedir que el gobierno de Donald Trump vuelva a arrestarlo y ordene su deportación. El migrante, cuya esposa e hijo son ciudadanos estadounidenses, recurrió a esta instancia judicial tras un fallo de una corte de apelaciones que dio luz verde al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) para reinstaurar las medidas en su contra.
Tiene green card y le pide a la Corte Suprema que intervenga para evitar su deportación
Nacido en un campamento de refugiados palestinos en Siria, Khalil es ciudadano argelino, y se colocó en el centro del debate el año pasado cuando la administración Trump llevó a cabo una campaña para detener y deportar a los no ciudadanos que participaban en el activismo propalestino en los campus universitarios, según recogió Reuters.
En este contexto, fue detenido por agentes de inmigración en marzo de 2025 en el vestíbulo de su residencia universitaria en Manhattan. El secretario de Estado, Marco Rubio, invocó entonces una cláusula poco utilizada de la Ley de Inmigración y Nacionalidad para declarar a Khalil sujeto a deportación.
Las autoridades federales justificaron la medida por su participación en protestas contra los ataques en la Franja de Gaza que el gobierno calificó de “actividades disruptivas y antisemitas” en Columbia durante 2024.
Tras su arresto, el activista permaneció retenido en un centro de detención en Louisiana hasta junio de 2025, cuando el juez federal de distrito Michael Farbiarz ordenó su liberación.
Conflicto de jurisdicción entre tribunales federales e inmigración en EE.UU.
La disputa legal dio un giro cuando un panel del Tercer Circuito de Apelaciones de EE.UU. revocó la decisión del juez Farbiarz. El tribunal dictaminó que la ley de inmigración impide que los jueces de distrito ordenen la liberación de personas bajo custodia del ICE.
El tribunal sostuvo que las impugnaciones vinculadas con los procedimientos de deportación deben canalizarse mediante una petición de revisión ante una corte federal de apelaciones. Luego de que el pleno de la corte de apelaciones rechazara reconsiderar el caso, Khalil acudió a la Corte Suprema.
El recurso presentado por su defensa busca resolver la división existente entre los tribunales de apelaciones federales sobre si los jueces de distrito tienen competencia para evaluar demandas de no ciudadanos que afirman ser perseguidos como represalia por discursos protegidos por la Primera Enmienda constitucional.
“Si la administración Trump puede castigar a alguien por su discurso a favor de Palestina, esta o cualquier administración futura puede castigar a cualquiera por cualquier discurso”, expresó el lunes a los periodistas reunidos fuera del tribunal.
En septiembre pasado, la administración solicitó a la Corte Suprema revisar un caso similar que involucra a Badar Khan Suri, miembro de la Universidad de Georgetown y otro defensor propalestino detenido por el ICE. El académico fue liberado por orden de un juez federal y el gobierno busca que la Corte Suprema revierta esa decisión.
Qué puede pasar con Mahmoud Khalil: el riesgo de una nueva detención del ICE y su deportación
Actualmente, una orden de un tribunal inferior frena temporalmente un nuevo arresto de Khalil mientras la Corte Suprema decide si tomará el expediente.
Sin embargo, la Junta de Apelaciones de Inmigración rechazó en abril su recurso contra la orden que dispone su expulsión a Argelia o Siria, mientras otra apelación sigue pendiente en la vía administrativa.
Ahora, el máximo tribunal debe decidir si acepta revisar la apelación de Khalil. En caso de mantenerse la resolución del Tercer Circuito, enfrenta la posibilidad de ser deportado.
Tanto Khalil como su equipo legal sostienen que el fondo de esta disputa sobrepasa su caso particular y afecta directamente a los derechos civiles en el país norteamericano. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) defendió la actuación del gobierno e instó a Khalil a abandonar voluntariamente Estados Unidos.
