Harry Potter, Batman, CNN, TikTok y ChatGPT: la familia Ellison ya está detrás de casi todo lo que mirás

Harry Potter, Batman, CNN, TikTok y ChatGPT: la familia Ellison ya está detrás de casi todo lo que mirás
Harry Potter, Batman, CNN, TikTok y ChatGPT: la familia Ellison ya está detrás de casi todo lo que mirás

El martes 6 de octubre, Paramount Skydance cerró la compra de Warner Bros. Discovery por USD 111.000 millones, deuda incluida, y la empresa resultante pasó a llamarse Skydance. Un solo apellido controla desde esa mañana todo esto: Batman, Harry Potter, Game of Thrones, Top Gun, Misión Imposible, HBO Max, Paramount+, CNN y CBS.

El apellido es Ellison. El que opera es David Ellison, de 43 años. El que garantizó USD 40.000 millones de capital para que la compra fuera posible es su padre, Larry Ellison, de 82, cofundador de Oracle y dueño de una fortuna de más de USD 200.000 millones según el índice de Bloomberg.

Hagan la lista completa y el imperio es más grande que Hollywood. Oracle tiene el 15% de la sociedad que opera TikTok en Estados Unidos desde enero y guarda en su nube los datos de 170 millones de usuarios. Y firmó con OpenAI un contrato de USD 300.000 millones por los centros de datos que le darán cómputo desde 2027.

David Ellison lidera la expansión del imperio empresarial familiar, respaldado por la fortuna de su padre, Larry Ellison, con intereses en el entretenimiento, las redes sociales, la tecnología y la inteligencia artificial (Imagen Ilustrativa Infobae)

La película que ves, la noticia que leés, la red donde la compartís y la IA a la que le preguntás pasan por la misma familia. Un amigo de la infancia de Larry lo dijo en el documental de Bloomberg Originals: ese poder afecta su vida y la de todos los que conoce sin que nadie se lo haya otorgado.

A mi lectura, es la frase más precisa sobre 2026.

La fortuna no fue heredada, fue arrancada

Larry Ellison nació en Nueva York en 1944, hijo de una madre soltera de 19 años que lo entregó a unos tíos de Chicago. Se enteró de que era adoptado a los 12.

Su padre adoptivo le repetía que nunca iba a ser nada. “Me lo dijeron tantas veces que quedé muy motivado a lograr algo”, cuenta él mismo.

Dejó la universidad cuando murió su madre adoptiva y se fue a California a programar. En una contratista trabajó en un proyecto de la CIA cuyo nombre en clave era Oracle. En 1977, con dos socios y USD 2.000 de capital, fundó la empresa y le puso ese nombre.

IBM inventó la base de datos relacional y Oracle descubrió cómo venderla, resume el documental. Salió a bolsa en 1986, un día antes que Microsoft, y desde entonces Ellison compite con Bill Gates como quien corre una regata.

En los noventa, el gobierno federal lo acusó de inflar ventas, la acción perdió tres cuartos de su valor y la empresa casi quiebra. Volvió.

El método tiene una frase. Ellison repite tanto una cita atribuida a Gengis Kan que mucha gente cree que es suya: “No basta con que yo gane. Todos los demás tienen que perder.” En 2004 compró PeopleSoft en una de las ofensivas más hostiles de la historia del software y despidió a la mitad del personal.

Larry Ellison consolidó su reputación de empresario competitivo con adquisiciones agresivas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El hijo heredó el método, no la plata

David fundó Skydance hace dos décadas y pasó 15 años produciendo en el set; su mayor éxito es Top Gun: Maverick. Hasta hace tres años, en Hollywood era el hijo de. El directorio de Warner le rechazó ocho ofertas, le ganó a Netflix en febrero y amenazó con sacar Paramount de California para forzar al fiscal del estado. Funcionó.

El padre lo respalda con plata y con lógica de conquistador. Skydance nace con USD 86.800 millones de deuda, 55.000 empleados, 200 millones de suscriptores entre HBO Max y Paramount+, y una promesa a los inversores de recortar USD 6.000 millones de costos en tres años.

Larry Ellison respalda financieramente la expansión de Skydance, liderada por su hijo David, en un negocio que reúne algunas de las principales marcas del entretenimiento y los medios de comunicación (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los socios también son nuevos. Las casas reales de Arabia Saudita, Qatar y Abu Dhabi pusieron parte de los USD 47.000 millones de capital fresco, junto con la familia Ellison y el fondo RedBird.

David dice que su familia son dueños operadores, libres de Wall Street. A mi lectura, cambió accionistas por acreedores y fondos soberanos, que son jefes peores. El ahorro saldrá de tecnología, marketing, oficinas “y algo de trabajo”, según Ynon Kreiz, el ex Mattel que trajo como co-CEO. El condado de Los Ángeles calcula 4.500 empleos menos en tres años.

La apuesta de IA sostiene todo lo demás

Nada de esto existiría sin Oracle, que hoy es una apuesta a la IA. El 10 de septiembre de 2025, la acción subió 36% en un día cuando la empresa anunció USD 455.000 millones en contratos futuros, y Larry fue por unas horas el hombre más rico del mundo.

El contrato con OpenAI es la pieza central de Stargate, el plan de centros de datos que presentó en la Casa Blanca junto a Donald Trump.

Hay un dato que no cierra. El 24 de septiembre, Bloomberg informó que Oracle envió una notificación de fuerza mayor al desarrollador de Project Jupiter, su campus de Stargate en Nuevo México, para diferir pagos si la obra no llega a 2028. Oracle dice que todo sigue en fecha.

En el trimestre cerrado en agosto, su flujo de caja libre fue negativo en USD 5.400 millones.

La fortuna que garantiza los USD 40.000 millones de Hollywood tiene como mayor activo el 40% de Oracle, que depende de que la IA pague a tiempo.

Larry Ellison enfrenta desafíos financieros en Oracle, cuyo flujo de caja libre negativo genera interrogantes sobre las inversiones en inteligencia artificial y su respaldo a la expansión de Skydance (Imagen Ilustrativa Infobae)

“La corporación no se mete en lo editorial”, dijo David el jueves en CNBC sobre CNN y CBS. Puede ser.

El problema no es qué línea editorial tendrá CNN. Es que la pantalla donde se ve, la nube donde se guarda y la IA que la resume tienen el mismo dueño, y ese dueño vive por una frase: todos los demás tienen que perder.