
Ambos, padre e hijo, fueron acusados como coautores del homicidio del joven de 24 años de barrio Godoy en enero pasado y seguirán presos. La hipótesis de Fiscalía es que luego hicieron desaparecer el cuerpo. Aparentemente fue en represalia porque la víctima habría participado en dos robos en la casa de los empleados policiales
